30 jul. 2009

LA TRAGEDIA DE LA BANDA DEL REGIMIENTO HUSARES









 FORMACIÓN DEL REGIMIENTO DURANTE LOS FUNERALES.















Una gran tragedia ferroviaria enlutó al regimiento Husares, y a la ciudad el día 15 de noviembre de 1935, cuando en un accidente fallecieron varios músicos de la banda castrense.
En ese fatal viernes en las primeras horas de la mañana a las 7 aproximadamente en el cruce ferroviario de la Avenida Agricultura, actual Bonilla, el tren lastrero atropello allí un camión de Husares que regresaba de una diligencia en el camino a Los Sauces, con motivo de los ejercicios de practica de Guerra que hacia el regimiento en esa parte.



El periódico angolino El Malleco, comenta "El choque fue de una gran violencia y de consecuencias desastrosas, el camión fue arrastrado unos 40 metros de la cruzada y despedazado de tal forma que puede decirse con toda propiedad que quedo hecho astillas. Nunca en accidentes de esta clase habíamos visto un vehículo mas destrozado. Hallaron muerte horrible en el accidente el sargento 1º jefe de la banda don Pedro Pablo Ríos; el sargento segundo don Eliud Escobar Estrada y el cabo don Jose Morales. Heridos de gravedad el teniente Carlos Alvarado y los músicos sargento 2º Miguel Diaz y soldado 1º Gilberto Benavides. De menos gravedad cabo 1º Carlos Ortega, cabos 2º Pedro Segel, Rene Jaque, Luis Campos, Manuel Muñoz, soldado Fidel Sepulveda y agregado Tadeo Araya. Solo dos de los trece ocupantes del camión resultaron ilesos por haber caído con el golpe del choque sobre el carro del lastrero.



Conocida la noticia por las familias de los accidentados llegaron luego al sitio del siniestro, las esposas y demás familiares produciéndose allí escenas indescriptibles ante los despojos de los muertos y de los cuerpos de los heridos. Tomadas por el comandante de Husares las primeras medidas y luego de la visita del juez al sitio del suceso los cadáveres y los heridos fueron llevados al cuartel de husares, procediéndose a las primeras curaciones de los heridos en la enfermería del regimiento. Las autoridades militares dieron cuenta a Concepción de lo sucedido a la vez que solicitaron las urnas y demás elementos necesarios para los funerales.



Una romería que se mantuvo durante todo el día visito a los heridos imponiéndose de los detalles y proporciones de la desgracia.



El pueblo todo se sintió grandemente afectado y las lagrimas acudieron no solo a los ojos de los deudos de las victimas, sino que a muchas de las personas que conocieron los pormenores y la proporción del horrible accidente. La capilla ardiente fue inundada de flores y coronas, como por ejemplo "Un ultimo recuerdo a nuestro querido papacito Eliud E. Escobar (Q.E.P.D) Sus hijos que le recordaran eternamente, Lucho y Mario."tributo de deudos, amigos y del vecindario a los militares caídos en el desempeño de sus labores.



Durante todas las horas hasta pasado medianoche la capilla fue visitada por el publico que expresaba su sincero pesar ante tan rudo golpe, tanto las familias de duelo como para nuestro regimiento. Hoy a las 10 horas fueron traídas las urnas al templo parroquial y colocadas en un triple catafalco que estaba cubierto de flores y sobre el cual fueron sumándose numerosas coronas que enviaba la ciudad a los militares caídos. El regimiento formo frente a la iglesia mientras se oficio la misa. El templo arreglado con sencillez fue ocupado totalmente debiendo quedar fuera de el gran cantidad de personas que no pudieron entrar.



Se oficio una solemne misa cantada. Terminados los oficios fúnebres, se organizo el cortejo, formado parte de el un escuadrón del regimiento, delegación de carabineros, la Cia. de bomberos, la sociedad de artesanos, sociedad de suboficiales en retiro, suboficiales de policía e retiro, Escuela Normal, Escuelas primarias, publico y una larga fila de carruajes, ocupando la columna unas cinco cuadras. Presencio el paso del cortejo una gran multitud calculándose en unas tres mil personas las que asistieron y presenciaron los funerales.



El cementerio parroquial fue invadido por la multitud. Antes de procederse a la inhumación de los restos hicieron uso de la palabra las personas que siguen, pronunciando todos ellos sentidos discursos. Como el del teniente Carlos Foncea que reproducimos: "Cumpliendo con un penoso deber, llego en nombre del regimiento Guías hasta este lugar de descanso para los que se fueron y de llanto para los que quedamos, a darle un postrer adiós a estos soldados del Husares, tan traidoramente arrebatados a nuestro lado. Al igual que hace cuatro años atrás, en que tuvimos el dolor y la honra de venir a dejar a este mismo lugar los gloriosos restos de los caídos en Talcahuano, hoy el Regimiento en cuyo nombre hablo, los acompaña de todo corazón en vuestro justo dolor y en igual forma os admira porque adornan nuestro sufrimiento los laureles a que se hace acreedor el soldado que muere en cumplimiento de su deber.



El dolor del soldado señores, tiene la particularidad de ir casi siempre acompañado de una satisfacción y orgullo especial o sea, aquel que produce al caer en el punto señalado; es por esto que la inmensa desgracia que enluta en estos momentos, vuestro estandarte, también enluta el Regimiento Guías y es por esto también que junto a vuestros heridos corazones, descansa vuestra conciencia de soldados de Husares, tranquila y orgullosa de tener compañeros que mueren en el cumplimiento de sus obligaciones. Primero Ríos, Sargento Escobar, Cabo Morales, os habéis ido dejando sumidos en dolor a vuestros hogares queridos; os habéis ido dejando vuestros compañeros que os lloran; pero tened la seguridad que vuestro compañeros y superiores sabrán velar por los seres queridos que dejáis; y que vuestros nombres se agregaran a la inolvidable lista de los mártires de este Regimiento. Como soldado comparto el dolor, por la ausencia de vuestras filas, somo creyente ruego al todopoderoso os lleve a las alturas como justo premio a vuestro sacrificio como soldados y como jefes de los hogares que hoy os lloran inconsolables."



La escuela Normal canto un bonito y sentido himno fúnebre que fue escuchado con todo recogimiento por los presentes. Terminados los discursos las urnas que guardan los restos de las victimas fueron colocadas en los nichos quedando las tres juntas. Despidieron el duelo el comandante, la oficialidad, suboficiales y algunos deudos de los fallecidos.



Nuestra ciudad rindió hoy un sentido homenaje a los caídos, adhesión y simpatía que es el mejor testimonio de como Angol estima y quiere a su Regimiento y como se siente ligado a la Unidad ya en sus horas alegres o tristes.



Las innumerables coronas y ramos y el inmenso cortejo dicen con toda la elocuencia la verdad de lo que hacemos constar."



Estos son los detalles de esta tragedia militar, y como conmemoración se levantó una plazoleta en el lugar del accidente 42 años después, en 1977, la cual mostramos en imágenes. Esta es la historia...