14 may 2011

Fotografia que muestra el viejo oeste chileno. Angol 1886.-

ANGOL
CAPITAL DEL VIEJO OESTE CHILENO.

Muchas son las explicaciones para la criminalidad en la Frontera, la mas importante tiene que ver con la precoz civilización que se quería implantar en la Araucania, al igual que en el lejano oeste americano, cuando Angol se funda y en especial en sus primeras tres décadas, prima la ley del revolver....

La ciudad se vio sobrepasada, en cualquier época del año, por estos delitos en el lapso que fue la capital fronteriza. Es decir, durante todo el periodo que dura la ocupación, desde su fundación pasando por la campaña de 1881, hasta principios de la década de 1890. La apertura de nuevas poblaciones hace que el bandidaje se aleje de la zona y emigre Frontera adentro. Prueba de ello es la disminución tanto en las causas judiciales, como en las noticias locales acerca de salteos que a partir de mediados de la década de 1890 se producen con frecuencia en pueblos como Victoria y Temuco, u otros traspasando el río Cautín. Por ello el traslado a fines de siglo del principal baluarte en la lucha contra el bandidaje: el Comandante Hernán Trizano, es derivado a Temuco donde fue ungido como Comisario de los Gendarmes de las Colonias, ya que en ese lugar hacía sus mayores dividendos el bandolero que había esparcido su terror con anterioridad en Angol.

La criminalidad puede ser definida como un proceso que envuelve la concurrencia de una serie de conductas delictuales violentas realizadas por sujetos feroces y sanguinarios, que no trepidan en agredir a sus victimas y no respetan la vida de nadie a fin de obtener sus botines. La evidencia más concreta de esta criminalidad esta dada por el salteo, acto espontáneo o planificado de despojo de bienes en forma violenta, en donde el robo se asocia a delitos más graves como homicidios y violaciones. Cometido indistintamente en haciendas, caminos, emporios y calles, los salteos siempre dejan un daño en la integridad de las personas, esta maldad encarnada a través de esos delitos es la principal razón de separarlos del actuar de los simples rateros, que si bien cometían hurtos estos no se asociaban con una desmesurada violencia al ser perpetrados.


Los predecibles bandidos de la Araucanía.

La conquista de nuevas tierras, a partir de la fundación de Angol, hizo que desde sus inicios la ciudad albergara ciertos individuos mestizos que vendrían a representar la parte más negativa del bajo pueblo. De forma tal que las primeras comunicaciones administrativas nos advierten en 1863, que“la diversidad de individuos que afluyen a esta nueva población i los cuales necesitan ser vigilados de cerca para pasar a cuvierto a los vecinos que tiene su residencia en ella... “1 Sin duda que la heterogeneidad de estos hombres era un obstáculo para su control efectivo. Pero no era una traba para que fuesen fácilmente reconocibles, puesto que mostraban conductas similares además de otros factores que permitían una identificación rápida de sus propósitos.

¿Cuáles eran los indicios que daban estos sujetos, y que los hacía delatar sus intenciones? La mayoría de los partes policiales son escuetos en cuanto a la descripción los antisociales, sobresalen los informes de Hernán Trizano quien en su labor de Comandante de la Policía Rural y la Policía Urbana de Seguridad respectivamente entre los años 1885 y 1890, nos entrega valiosas descripciones como esta, “En la calle Boroa de esta ciudad se aprendió por sospechoso a Clodomiro Conejeros presunto desertor del regimiento de cazadores a caballo e individuo de pésima fama i antecedentes malos pues se le consideraba como compañero de Jertrudio Rodríguez, Nolasco Zambrano i otros forajidos más que han perpetrado en este departamento i los vecinos varios delitos i crímenes...“2

Existe la tendencia en estas descripciones, a tildar a esos individuos como “desconocidos i de mal aspecto” y también de “pésima fama y antecedentes”. Lo que nos interesa es indagar en las causales de estas calificaciones, más precisamente: ¿Qué condiciones se daban para despertar estas sospechas y calificativos?

En primer lugar, los sujetos poseían la condición de forasteros, como en este caso: “Por conducto del inspector don José Ponce recibí los dos pesos que Us. me remite de multa impuesta a Eleuterio Jara, por alojar jente desconocida en su casa sin dar cuenta a la autoridad.”3 Pese a lo increíble que nos pueda parecer esta multa, lo primero que se debe consignar es que estos individuos representaban el lado más oscuro de los mestizos trashumantes, ya que su deambular seguía a un tipo de vida errante que favorecía la supervivencia delictual y que los ponía siempre en la calidad de “desconocidos”. En las haciendas rurales y comunidades fronterizas pequeñas sus pobladores se frecuentaban entre sí, por lo que la llegada de sujetos extraños siempre despertaba desconfianzas, más aun cuando estas visitas aparecían fuera de los periodos de cosecha.

Los cientos de causas judiciales revisadas nos indican que esta tendencia continua en todo el periodo de estudio. Observemos el siguiente relato de un testigo en un juicio por robo: “Hace como quince días estaba yo en mi casa situada en el fundo ‘El Porvenir’ de don Lisandro Anguita fundo del cual soi inquilino. Pasaron a mi casa dos individuos que guiaban dos carretas, cada una con su respectiva yunta de bueyes. Estuvieron secándose ahí porque ese día llovía con fuerza. Yo les hice diversas preguntas i principie a sospechar que no se trataba de gente honrada. Mis sospechas aumentaron cuando vi que ambos individuos llevaban ropa bastante despedazada, pero debajo de esa tenían otra de buena clase... “4 Personajes como los citados pululaban en la Araucanía, en este caso se trata de tipos desconocidos para los lugareños, las carretas sin duda eran productos de sus salteos y aunque quisieron pasar como simples peones las ropas de buena clase revelaban lo obtenido en el robo.

Ahora bien, el desconocido inspira siempre desconfianza porque se ignoran sus propósitos, más aun si sus andanzas no delatan intenciones laborales. Los desempleados también eran sospechosos de delitos, como vemos en un parte del Comandante de Policía donde “Pongo a disposición a Cornelio 2° Bisama individuo de pésimos antecedentes, vago i vicioso i en cuyo poder se encontró la especie que acompaño.”5 En este sentido los vagos fueron siempre mal vistos y desde la época Colonial la vagancia fue considerada una falta.

Otras evidencias que delatan a estos sujetos son su “pésima fama y antecedentes”, es decir, las referencias a ciertas conductas que permitían catalogar de tal o cual manera a un sujeto. Estos síntomas fueron advertidos precozmente en los sujetos populares, por ejemplo encontramos en un informe pasado a la Intendencia en 1863 la siguiente información:“En el sector denominado los perales... se encuentran reunidos de veinte a treinta individuos desconocidos i de mal aspecto i que se ocupan en beber en algunos tambos que se han establecido en el citado lugar...”6 Aquí se hace una mención a la desmesurada costumbre que tenían por el licor, y tal como majaderamente demostramos en el capitulo anterior, los sujetos eran arrastrados por la embriaguez hacia la consumación de los delitos. Ello es ratificado por los mismos implicados en múltiples casos, tal y como se describe en otro caso de salteo: “Es cierto que ayer en la tarde en unión de Francisco Torres y de Manuel Montecinos individuos que he conocido en esta ciudad salteamos a José Maria Figueroa a la salida de Villa Hermosa. Este hecho lo cometimos sobre ebrios pues con el mismo asalto habíamos estado bebiendo...” 7

Pero esta “mala fama” no solo iba ligada a sujetos vagos y ebrios, la fama también venía dada explícitamente por una vida dedicada al delito. Los periódicos mencionan en reiteradas ocasiones esta característica, “Buena Presa”, titulaba en su crónica el periodico “El Eco del Sur” en 1883, en la que informaba que “El sábado a las 9 30 ms. PM la policía capturo tres individuos de mui malos antecedentes i que según confesión de ellos mismos habían cometido una buena cantidad de depredaciones i crímenes. Poco después de la entrada del sol cierto individuo encargado por la policía vio entrar al arrabal de Villa Alegre a tres individuos bien montados en ricos caballos pero semblantes poco satisfactorios. Los desconocidos se llamaban Viviano Astudillo prófugo; José Toribio 2° Alarcón prófugo, ladrón, etc; Roberto Chacon que tiene de todo su poco. De los tres desconocidos uno paso a la eternidad, otro esta por pasar pues salvo milagrosamente i el tercero esta bien asegurado i parece no volver a tomar tan pronto aire libre i fresco.”8 Existía una disposición en los bandidos a hacer gala de sus delitos. Los sujetos citados parecen expresar con orgullo sus crímenes, lo que podría explicarse como una actitud de defensa ante un medio tan violento. Es decir, un tipo valía o pesaba según el pasado delictual que podía ostentar ante sus pares y que mejor ocasión de hacerlo frente a la policía dando muestras de un desparpajo y valentía que eran cualidades bien estimadas en el mundo de criminalidad y violencia fronterizo. Casos similares se pueden constatar en la convivencia diaria de los mestizos, ello nos da a conocer un parte policial, “Prevengo a Us. que ambos reos se les vio juntos i decían que ellos eran los bandidos mendozas i que se prepararan por que ellos iban a matar a todos... ambos reos niegan el hecho sin embargo de haberlo perpetrado en presencia de muchos que por allí habían...”9

La reiteración presumida que hacían los bandidos de sus actos nacía ante la necesidad de imponerse en este medio hostil que los circundaba, así también por lograr un reconocimiento popular. Los forajidos más famosos contaban en gran medida con la simpatía del pueblo que veía en ellos una suerte de héroes populares capaces de realizar las mayores hazañas y salir siempre airosos de ellas. En este sentido lo que planteamos es entender la criminalidad como una forma de supervivencia dentro del mundo fronterizo, que permitía un cosmos social particular que era moldeado desde y para esos sujetos.

El éxito del bandolerismo.

Una duda nos inunda, ya que si bien se observa una facilidad para identificar a estos sujetos, sin duda una ventaja para detener o al menos denunciar los posibles salteos, ellos no cesan en su variedad y número. Cabe entonces cuestionarse las causas que permitían el éxito de la criminalidad, ya que pese a la supuesta ventaja que tenían las victimas, no podían detener los acontecimientos y terminaban en la mayoría de los casos muertos o heridos. Un antecedente a tomar en consideración a la hora de analizar el actuar de estos bandidos, es la naturalidad con la que llevan a cabo sus delitos. Naturalidad que surge de una inveterada costumbre criminal...como queda demostrado en la declaración de un menor inculpado por homicidio:“Estaba jugando a las bolitas a la entrada de la estación con otros amigos cuando se acerco a provocarlo i maltratarlo Erasmo Estrada quien saco un cinturón de cuero que tenía una evilla de metal en un extremo y comenzó a pegar al declarante este saco una navaja para defenderme i dice que no sabe como ha podido herirlo ni mucho menos ocasionarle la muerte i producirle lesiones graves...”10 Esta confesión hecha por un niño de doce años de edad nos gráfica como los hechos criminales se hacían carne desde temprana edad entre los mestizos. En otra ocasión el diario "El Colono" informa que “Se ha aprehendido a una banda de rateros de los cuales el mayor no contaba de quince años. Pues bien estos precoces bribones no eran como creíamos aprendices en el arte de robar, podían pararla de maestros experimentados, que obedecían con toda disciplina a un jefe. I lo más curioso es que ese jefe es Víctor González ¡de doce años de edad!”11 La carrera delictual comenzaba a través de estos delitos menores en una escalada cada vez mayor, por lo cual no es de extrañar que para la hora de sus mayores crímenes por lo general los sujetos tienen entre 16 y 40 años concentrándose los delitos en el tramo que va de los 18 a 26 años.

Otro indicio que sugiere el éxito del bandidaje es que estos sujetos realizan sus acciones en grupos que van desde dos hasta diez o más individuos, los cuales atacaban siempre a solitarios habitantes de la ciudad y sus alrededores. Así se puede comprobar en la declaración de una victima en un caso de salteo:“El 30 del pasado entre 7 i 8 PM viniendo de Angol a este pueblo el oficial habilitado del batallón 2º de línea con el haber de todo el cuerpo fue sorprendido por cinco bandidos la torre de granadero y el convento de los reverendos padres misioneros, quitándole todo el dinero que ascendía a seis mil i tantos pesos, un revolvers i el caballo ensillado, dejándole después maniatado a un palo.”12 Como se aprecia estos sujetos actúan en grupos más o menos numerosos, cuadrillas a mano armada que tenían como único fin el salteo, un acto casi siempre realizado con premeditación. Las emboscadas se planificaban gracias a la información de los viajes de solitarios comerciantes, buhoneros, oficiales de pago o esperar el paso de cualquier desafortunado que cayera entre sus armas. Este tipo de salteo esta asociado con frecuencia a la soledad de los caminos rurales, allí en ausencia de cualquier tipo de socorro las victimas podían sufrir la peor de sus suertes, la misma que nos cuenta la victima en otro juicio: “Siguiendo por el camino de Pellomenco a esta ciudad como a las ocho de la mañana encontré a dos individuos de a pie que me detuvieron para preguntarme por el camino de las estancias. Díjeles que ignoraba la noticia que me pedían sin hacerme más interrogaciones se abalanzaron sobre mí me echaron caballo abajo i después de maltratarme inhumanamente con palos i piernas me arrojaron a una quebrada atados de pies y manos i con la vista vendada además de maltratarme los bandoleros me robaron mi caballo ensillado... la chaqueta, el chaleco i los pantalones, las botas i la manta. Todas las personas a quien he referido el suceso me han dicho que quienes me asaltaron no han sido otros que Melchor Rocha i Tomás Altamirano fugados de la cárcel de esta ciudad.”13 Aquí se puede advertir la presencia de un compañerismo constante para perpetrar los salteos, estos tipos hacían del delito su forma de vida, desembocando en daños a la integridad de las personas.


El éxito de estos grupos puede también deberse a que en ocasiones eran contratados por los hacendados a fin protegerse de otras bandas rivales. Ello explica los beneficios que gozaban ciertos bandidos, beneficios que eran reprobados constantemente por la población urbana que era quien más perdía con la consecución de estos pactos. El periódico “El Meteoro” de Los Angeles advertía a mediados de la década de 1860 que”Aquí [En Angol] ni hai quien haga lo que se llama justicia, los jueces... no castigan a los facinerosos porque temen que el mundo se de vuelta; de modo que este el punto más peligroso para los hombres honrados, tanto porque pueden perder lo que tienen como... porque el hombre de juicio i honrado clama justicia sin obtenerla se convence que más vale en la Frontera ser ladrón que honrado.”14 En este mismo contexto surgen reclamos desde el diario "El Colono": “Hemos visto a reos condenados por abijeato a la cárcel de Angol, volver a pasearse públicamente por la subdelegación solo días después de haberse hecho efectiva su condena. ¡Un reo condenado sin ulterior recurso puede eludir la acción de la justicia por bastardas influencias!.” 15 Estos pactos se podían filtrar por la personalidad del bandido tan dada a presumir de sus correrías y más aun de sus burlas a la justicia, amparados por una obscura trama terrateniente, los cuales no tenían más opción sin una policía adecuada, que hacer uso de los mismos elementos negativos para la represión del bandolerismo. Además, el apoyo encubierto y obligado hacia esas conductas venía a legitimar el espiral de criminalidad que se instauraba en la Frontera.

La excesiva violencia que ensombrecía los delitos es otro factor que juega a favor de estos sujetos que imponían en vastas áreas y durantes largos periodos un verdadero régimen del terror. A diferencia de sus pares rateros, los salteadores no tenían conmiseración con sus victimas. Al respecto veamos que nos dice una autopsia practicada a una de ellas, el médico explica que “He reconocido profesionalmente el cadáver que fue Pedro Nolazco Núñez i espongo lo siguiente, en el cadáver hai nueve heridas de carácter variable i ocupan tres de ellas el cráneo i las demás están en el dorso. Las heridas que hai en la rejión temporal derecha son graves por comprometer el cráneo, pero las que dieron lugar a la muerte de Núñez son las que están situadas en el dorso por comprometer casi todas ellas los pulmones. De las heridas que hai en la espalda la menor mide tres centímetros i la mayor alcanza a cinco, las que hai en el cráneo miden seis centímetros poco más o menos. Todas estas lesiones han sido hechas con instrumentos punzantes i cortantes a la vez.”16 Núñez fue asesinado por dos sujetos en las inmediaciones de la línea férrea, lugar típico de encuentros y desencuentros de las vidas trashumantes, las lesiones dan cuenta la violencia con la que se ensañaron, por la fecha en que ocurrió el crimen podríamos presumir que los autores estaban bajo los efectos del alcohol. Otro dato interesante son las armas blancas utilizadas, presentes en la mayoría de los casos, todos los salteos producían heridos o muertos. “Un salteo más” titulaba "El Colono", expresando que”El domingo en la noche, a las 8, fue asaltado en plena calle a unos pocos metros de la casucha del puente... un infeliz transeúnte. Los asaltantes le infrinjieron varias heridas con un machete i después de aturdirlo lo estaban amarrando para arrojarlo al río, a fin de borrar las huellas de su crimen. Cuando fueron sorprendidos.”17 No todas las veces las victimas eran tan afortunadas y los salteos terminaban en graves consecuencias, tal como se lee en la declaración de una victima en un juicio por lesiones: “El martes veinte i nueve de abril del ultimo yendo para Huequen, poco después de la punta del sol, encontré en el camino a Raimundo Lepe i otro individuo que montaba un caballo negro. Poco después de las siete como a mitad de camino a esta ciudad volví a encontrarme con Lepe y su compañero que entonces me detuvieron y me colocaron en medio de ellos enseguida el compañero de Lepe me ataco con su arma... Llame a Lepe por su nombre i le pregunte que en nada le había ofendido para que me maltratara de esa manera. Lepe me contesto que iba a dejar en sus manos al caballo o mi vida i casi inmediatamente después su compañero me descargo en la cabeza otro golpe.”18 La violencia parecer ser una constante en estos sujetos que no mostraban la menor consideración por la vida humana, tal como se aprecia en la siguiente declaración de un implicado“Durante esta escena yo conocí a otro de los asaltantes a Cornelio 2° Bisama, muchacho de pésimos antecedentes y a quien la policía vigilaba. Este era el que animaba a los demás, y cuando ya estaba yo en el suelo dijo a uno de sus compañeros que le preguntaron refiriéndose a mí ¿Lo dejamos? ¡Degüellen a ese carajo! Entonces el que preguntaba me dio la puñalada que tengo en el pescuezo.”19

Apogeo y crepúsculo del bandalaje en la ciudad.

La mayoría de los autores relacionan al salteo como un fenómeno rural, sin embargo, el área urbana fue un escenario contemplado para este tipo de delitos, porque la ciudad ofrecía un numero mayor de potenciales victimas: “Un Horrible Asesinato En Angol” titulaba un periódico penquista en 1868: “Como a las 10 de la noche, paseaba el ayudante mayor del batallón 4° de línea don Ramón Lagos por una de las calles de Angol, cuando repentinamente fue acometido por un disfrazado desconocido, el que aserto al infortunado Ayudante cinco puñaladas que le dejaron casi escamine.”20 La prensa era el receptáculo de los vecinos que se veían con frecuencia sobrepasados e indefensos ante los actos criminales de estos bandidos. “El Eco del Sur” en 1883 nos informa que“Casi cotidianos están siendo los salteos que se perpetúan en el puente Reihue, que divide a las dos poblaciones de que se compone Angol. En noches pasadas, el lunes, si no es por el oportuno auxilio que le prestaron dos mujeres que viven allende el rió, asesinan miserablemente a un joven que como a las 12 PM aventuró irse solo para Villa Alegre. Esto sin embargo no es una novedad ni un caso aislado pues de veinte que ven obligados a atravesar el puente en horas avanzadas de la noche son asaltados cinco.”21


Las áreas urbanas también representan un escenario propicio para la práctica del bandidaje, y constituyen su caldo de cultivo, ya que en la atiborrada fisonomía de las ciudades los bandidos podían contar con verdaderas redes de apoyo para planificar sus crímenes... En otro expediente judicial encontramos la siguiente declaración: “me permito poner en conocimiento de Us. Que González i el prófugo Zambrano son individuos de pésima fama i peores antecedentes. Ambos continuamente acojen en sus casas a los malhechores sabiendo que lo son, constantemente le facilitan los medios de ocultar sus armas i efectos i siempre les han suministrado las noticias necesarias para precaverse de la persecución de la autoridad.”22 Este albergue podía obedecer a múltiples motivos, tales como el temor que infundían los delincuentes en sus pares más honrados. También podía obedecer a la necesidad de obtener beneficios económicos de los salteos y por ultimo obedecía a la admiración que sentían por sujetos que se alzaban como héroes, como los únicos que podían responder y hacer frente al panorama de opresión que vivía el mundo mestizo. En otra ocasión nos anuncia el periódico "El Colono", que: “Se encuentran detenidos en el cuartel de policía cuatro individuos que... han confesado que forman parte de una partida de bandoleros que tenían su guarida en los extramuros de la población en el barrio de Villa Hermosa, desde donde salían a hacer sus correrías a los campos vecinos... saltearon a una anciana que vive a no mucha distancia de este pueblo... “23 En otro matutino se lee la siguiente noticia: “El viernes por la mañana fueron encontrados asesinados dos exsoldados del batallón Arauco. Los asesinos después de consumar su alevoso crimen robaron a los occisos cuanto llevaban de algún valor. La celebre Villa Alegre fue el lugar del trajico fin de esos buenos servidores.” 24

La gran cantidad de salteos que iban invadiendo la Araucanía, poco a poco se habían apoderado de la ciudad tenían intranquilos a los vecinos y que enviaban cartas al periódico informando que: “Se están haciendo tan común en Angol la cuestión puñaladas, balazos, heridas, etc.etc. que si quisiéramos podríamos dar día a día noticias de ellas; por lo que nos parece conveniente que el señor juez letrado debe tomar medidas enérjicas a fin evitar este desvorde de crímenes.”25
La urgente necesidad de contar con cuerpos policiales acordes a la realidad, se hacía patente a través de la prensa de la época, "El Colono" se quejaba: “¡Hasta cuando! Dos son las necesidades imperiosas que es menester remediar, sin que admita ya dilación posible... la estinción del bandolerismo mediante la organización de la policía rural...”26 Esta policía adolecía también de recursos, ya que debía atender a una porción de terreno demasiado vasto. Además, era tal la cantidad de bandidos que no daban abasto un pequeño grupo de policiales, al respecto la prensa nos dice: “el hecho de encontrarse la cárcel de Angol enteramente atestada de presos, hasta el extremo de contener el cuadruplo o más de lo que su capacidad permite alojar en buenas condiciones. Apenas se concibe un solo juzgado como sucede en el de esta ciudad, pueda atender oportunamente a la tramitación, estudio i sentencia de más de 160 causas criminales que se encuentran a su cargo en este momento...”27

Otra posible explicación del apogeo criminal puede estar asociada a la presencia del ferrocarril ya que Angol fue durante años el terminal sur de la línea férrea, instrumento de trasvasije cultural que insertó al mestizo en la zona. A dos años de su inauguración este era el panorama según un periodico de Chillan:, “En Angol ya no caben los reos en la cárcel ni hai tampoco como alimentarlos según lo afirma El Malleco, periódico de aquella localidad ‘cerca de doscientos cincuenta reos en un departamento de 2oooo habitantes. I debe tenerse presente que ese número es solo el de los reos actualmente encarcelados. Si agregamos el de los prófugos i el de los dejados en libertad bajo fianza, que según los libros de la secretaria del juzgado de letras no bajan de 60, tendríamos un total aproximado de 300 individuos...”28 Este incremento coincide con la aparición del ferrocarril, alcanzando tal magnitud que las calles aledañas a la estación, el denominado barrio de Villa Alegre se atesto de delincuentes. Al respecto un vecino que escribió al periódico "El Colono" se queja: ”Desde hace algún tiempo señor editor, este barrio tan importante de la ciudad se ha convertido en teatro de bandalaje; pues hai noches que se escalan puertas y ventanas, otras en que se abren forados y se disparan armas de fuego con toda libertad, y por ultimo se hiere a mano armada...”29

Los continuos sobresaltos de los habitantes de gran parte del país, que vivían bajo el régimen del bandido, esto es del Maule al sur, pero con mayor énfasis en la Frontera, había generado un fuerte rechazo de la opinión publica a este estado de cosas, por lo cual se decidió dictar la ley contra el Vandalaje del 3 de agosto de 1876, que bien merece la pena analizar en sus principales disposiciones:

Art. 1: En todos los procesos criminales que se siguieren por homicidio, hurto, robo i accidentes de ferrocarriles, tanto los jueces de primera instancia como los tribunales superiores apreciaran la prueba con entera libertad, i absolverán o condenaran al reo según creyeren en su conciencia que es inocente o culpable.
Art. 3: El culpable de robo o de tentativa de este crimen será castigado con pena de muerte siempre que al mismo tiempo se hiciere reo de homicidio, violación u otra injuria grave de obra contra las personas.
Art. 4 Los condenados por hurto o robo serán castigados además de las penas que a dichos delitos impone el Código Penal, con veinticinco azotes por cada seis meses. En ningún caso se podrá imponer más de cien azotes en virtud de la misma sentencia.30

Ahora bien dos disposiciones de esta ley llaman mucho la atención, la primera es la preocupación que existía en el ámbito gubernamental de las presiones a las que podían estar siendo sometidos los jueces. Como advertimos anteriormente algunos bandidos eran protegidos por los terratenientes, de ahí que se buscara una “entera libertad” en la resolución de los casos. La otra disposición tiene que ver con la imposición de la pena de los azotes, como nos consta, en las cientos de causas revisadas esta disposición se efectuaba con normalidad, aplicándolos a los casos ya estipulados. Es esa normalidad la que hoy llama la atención, los azotes podían ser vistos como una forma de represión para sujetos, que representaban a los ojos del Estado y de la autoridad, simplemente tipos bárbaros que entendían solo mediante ese tipo de castigos, lo cual nos grafica lo lejano que se sentían mutuamente aristócratas y mestizos de la época.

Con la ampliación de la Frontera hacia la totalidad de lo que hoy se conoce como región de la Araucanía los crímenes disminuyen su frecuencia, lo cual llevaba a la prensa a realizar buenos augurios, asi se lee en la prensa: “Desde que fue de dominio publico la seria y enérgica cruzada que se ha emprendido contra el bandolerismo en esta provincia, han cesado como por encanto los asesinatos y salteos a mano armada en nuestros desamparados campos...”31 Inclusive reinaba cierto optimismo entre los medios escritos que expresaban: “... si bien es verdad que acontecen desordenes en algunos barrios y ciertos días de la semana vive la gente tranquila en relación a otros pueblos.”32 Estos otros pueblos son sin duda las recién fundadas poblaciones fronterizas, a ellas les correspondería ahora experimentar la furia del bandidaje.

Pese a este efusivo optimismo, habían ciertos periodos en los que el bandidaje se acentuaba o regresaba a la zona, por ejemplo la prensa evidencia en sus crónicas que “Una nube de bellacos ha sentado sus reales en las inmediaciones de Huequen, los cuales han escogido por ahora el camino público para realizar sus fechorías. En presencia de semejante situación i con partidas de bandoleros en los suburbios de la ciudad, que saltean con toda audacia i descaro en las mejores horas del día, se hace imperioso adoptar medidas que signifiquen una vijilancia más eficaz a fin de reprimir los desmanes de aquellos desalmados.”33 Una explicación posible de estos rebrotes de violencia podría estar asociada a las épocas de cosechas en donde la Frontera era invadida por un gran trajinar de peones y obreros, multitud fantástica que aseguraba la supervivencia de los bandidos hacia comienzos del siglo veinte...

19 ene 2010

REGIMIENTO HUSARES:


LA INSTITUCIÓN MAS ANTIGUA DE NUESTRA CIUDAD.














Este 2010 se cumplen doscientos años de historia y de tradiciones de los Húsares de Angol.





Antes de iniciar un recorrido por esta historia, recordemos que la denominación Húsares nace como identidad militar en el siglo XV en Hungría como unidades montadas ligeras y donde más tarde es adoptada por casi todos los cuerpos armados en Europa. Posteriormente, los soldados españoles la introdujeron en América, y actualmente existen los Húsares de Junín en el Perú, Los Húsares de Pueyrredón en la Argentina y los Húsares de Carrera en Chile.




La calavera es conocida universalmente como la insignia de los Húsares. Esta nació en el Regimiento Lusitania en España durante la Batalla Del Olmo en 1744 y en honor a sus muertos, se le concede como distintivo el uso de tres calaveras con huesos humanos, en ambas bocamangas de su uniforme.



En Chile la Primera Unidad de "Húsares", nace a la vida en virtud de un Decreto dictado por la Junta de Gobierno con fecha 2 de Diciembre de 1810 siendo su comandante el Teniente Coronel Joaquín de Toro y Valdés, hijo del Conde de la Conquista. Es necesario hacer presente que esta unidad es el segundo cuerpo armado más antiguo del Ejército de Chile ya que nace el mismo día el Regimiento Buín en la ciudad de Santiago y que es considerado como el primero en creación; por tanto el Regimiento Húsares es la unidad más antigua del arma de Caballería Blindada.



El 3 de Enero de 1812, pasa a denominarse Regimiento "Húsares" de la Gran Guardia al mando del Coronel José Miguel Carrera.



En el período de la Patria Vieja, se incorporan a esta Unidad los "Húsares" de la Guardia General y los "Húsares" de la Victoria.



El 23 de Marzo de 1818, después de la sorpresa de Cancha Rayada, el Coronel Manuel Rodríguez Ordoíza los reorganiza con el nombre de "Húsares" de la Muerte, constituyendo en ese confuso instante la única fuerza organizada que existía en Santiago.

Desde esa fecha, tuvo las siguientes denominaciones que dejaron marcada las páginas de la historia de esta gloriosa unidad:

 Húsares de Marte en el año 1820

 Húsares de la Guardia General en el año 1837

 Regimiento de Caballería Nº3 en el año 1893

 Regimiento de Caballería Nº3 “Húsares” en el año 1898

 Regimiento de Caballería Blindada Nº 3 “Húsares” en el año 1982



También destacan las siguientes acciones bélicas en la que tuvo una reconocida participación:

 Combate de Yerbas Buenas en el año 1813

 Combate de San Carlos en el año 1813

 Sorpresa de El Roble en el año 1813

 Combate de El Quilo y Membrillar en el año 1814

 Batalla de Rancagua en el año 1814

 Captura de Talcahuano y Concepción en el año 1817

 Batalla de Maipú en el año 1818

 Guerra a Muerte en el año 1822

 Guerra Civil de 1830

 Guerra contra la Confederación Perú-Boliviana entre los años 1837-1839

 Guerra Civil de 1891

 Sublevación de la Marinería en el año 1931



Antes de la llegada del Regimiento de Caballería Nº 3 a la ciudad de Angol, la historia consigna diferentes guarniciones a lo largo de nuestro territorio y temporalmente fuera de él, a continuación se mencionan algunas de ellas:

 En 1886, el Escuadrón Húsares cubre las guarniciones de Angol y Lonquimay

 En 1887 cubre las guarniciones de Victoria, Ercilla, Liucura y Curacautín

 En 1891 se reorganizó definitivamente el Regimiento “Húsares” en Concepción como producto de la fusión del Escuadrón "Húsares” de Collipulli con el Escuadrón "Gendarmes de la Frontera" de Angol

 En 1892 cubre la guarnición de Temuco

 En 1897 cubrió la guarnición de Iquique

 En 1899 encontrándose el Regimiento acantonado en Tacna, sus jinetes fueron reconocidos, oficialmente, como los genuinos herederos de las tradiciones de “Húsares” al otorgárseles, el 27 de Agosto, el privilegio de usar en sus uniformes la calavera con las tibias cruzadas como su insignia oficial

 En 1903, vuelve a cubrir la guarnición de Iquique

El 14 de Diciembre de 1903, el Regimiento "Húsares" recibe la denominación patronímica del nombre de su 3er. Comandante, 1er. Comandante en Jefe del Ejército y héroe de la Independencia, General José Miguel Carrera.



El 17 de Mayo de 1905, por Decreto Supremo Nº 549, se dispone su regreso definitivo a la guarnición de Angol, ocupando el Cuartel Plaza, obedeciendo su nombre al hecho de encontrarse ubicado frente a la plaza de armas la ciudad. Es esta fecha donde comienza la cronología histórica de los Húsares de Angol y como veremos más adelante, la interacción con la comunidad es tan determinante, que el himno del Húsares es el único de las unidades el ejército que menciona en sus estrofas la guarnición que la asienta.

El 5 de Septiembre de 1931, parte de la dotación del Regimiento es movilizada al puerto de Talcahuano con la misión de sofocar la sublevación de una fracción de la Armada. En esta acción bélica ofrendaron sus vidas en el cumplimiento del deber el Sargento Federico Gangas, el Cabo Segundo Tulio Miranda Muñoz y los Conscriptos Porfirio Zapata y Wenceslao Molina, a quienes póstumamente se les invistió como "Beneméritos de la Patria".

En 1937, el Regimiento se traslada a los terrenos que utilizaba para realizar instrucción militar y que es el cuartel que actualmente lo alberga en la calle Los Confines.

A comienzos del año 1966, asume el mando del Regimiento el Teniente Coronel Alberto Larraguibel Morales, insigne equitador y nombrado hijo ilustre de la ciudad de Angol, que el 5 de Febrero de 1949 ostentando el grado de Capitán, batiera el récord mundial de salto alto a caballo alcanzando la marca, aún no superada, de 2,47 mts. de altura.

Producto de la evolución del Arma de Caballería el 18 de Febrero de 1982, la unidad pasó a denominarse Regimiento de Caballería Blindada Nº 3 "Húsares" del General José Miguel Carrera.

Avanzando en el tiempo, el año 1984, asume el mando el Coronel Ricardo Izurieta Caffarena, quien posteriormente en 1998 fue designado Comandante en Jefe del Ejército, transformándose así en el segundo Comandante de "Húsares" que ostenta la máxima jerarquía institucional.



El 23 de Agosto de 1997, el Comandante en Jefe del Ejército de la época, le concedió al Regimiento el honor de detentar una réplica del Estandarte Histórico de Unidad de Línea, honor que está reservado sólo para los Regimientos Gloriosos de la Institución.



El 2 de Diciembre de 1998, es consagrada al servicio de la iglesia católica, la Capilla "Sagrado Corazón de María", construida con medios y personal del Regimiento, destacando en esta oportunidad la participación voluntaria de una gran cantidad de soldados que cumplían con su servicio militar lo que sin duda es un orgullo para el personal de esta unidad y de la comunidad que participa actualmente de ella.



La ciudad de Angol, considerada como la principal plaza militar durante la pacificación de la araucanía, es considerada oficialmente la guarnición del Regimiento Húsares, aunque anteriormente y por espacio de casi 100 años sirvió en diferentes lugares de nuestro territorio nacional. Por ello es que la historia de esta gloriosa unidad se funde activamente con la de la ciudad de Angol, considerando que no sólo hechos de armas la han ligado, sino también ha contribuido a prestigiarla con hitos deportivos, de integración comunitaria y desarrollo regional.







NOMINA DE COMANDANTES DEL R.C.BL. Nº 3 “HÚSARES”





TCL. JOAQUÍN DE TORO Y VALDÉS 1810

SGTO.MAYOR JOSÉ J. DE GUZMÁN Y LECAROS 1810 - 1812

GENERAL JOSÉ MIGUEL CARRERA Y VERDUGO 1812 - 1813

CRL. JOSÉ MARÍA BENAVENTE Y BUSTAMANTE 1813 - 1814

CRL. MANUEL RODRÍGUEZ ERDOIZA 1818

TCL. BENJAMÍN JUAN VIEL GOMETS 1819 - 1822

SGTO.MAYOR JOSÉ ERASMO COFRÉ 1829 - 1830

CRL. FRANCISCO PORRAS 1830 - 1835

TCL. PEDRO SOTO AGUILAR 1836 - 1844

TCL. JOSÉ HINOJOSA 1844

TCL. ALBERTO NOVOA GORMAZ 1885 - 1887

TCL. MATEO C. DOREN 1887 - 1888

TCL. SIMÓN MORAGA 1891

TCL. TULIO PADILLA 1891 - 1893

TCL. ABEL POLICARPO ILABACA 1892 - 1893

TCL. TULIO PADILLA 1897

TCL. VICTOR ROJAS ARANCIBIA 1898 - 1902

TCL. LUIS SERRANO MONTANER 1905

TCL. ARTURO ROJAS ARANCIBIA 1905 - 1908

TCL. FRANCISCO VIAL M. 1909 - 1912

TCL. NARCISO RODRÍGUEZ 1912 - 1914

TCL. AMBROSIO ACOSTA C. 1915 - 1916

TCL. ENRIQUE ORTIZ WORMALD 1916 - 1920

TCL. AMBROSIO ACOSTA C. 1921 - 1922

TCL. ANÍBAL RIQUELME 1922 - 1923

TCL. ISAAC DEL VALLE E. 1923 - 1924

TCL. LUIS GONZÁLEZ N. 1924 - 1925

TCL. FERNANDO SEPÚLVEDA O. 1925 - 1926

TCL. NICASIO DE TOERO HORMAN 1927 - 1928

TCL. ARTURO FUENTES RABE 1928 - 1930

TCL. DAVID FONTECILLA BERNARD 1932 - 1933

TCL. LUIS LENON MARTÍNEZ 1933 - 1934

TCL. HÉCTOR OVALLE ALDUNATE 1934 - 1936

TCL. ALFONSO GARRIDO PORTALUPPI 1936 - 1938

TCL. FERNANDO CARVALLO G. 1938 - 1940

TCL. VICTOR GRANIFO DE LA JARA 1940 - 1942

TCL. OMAR DÁVILA SANDOVAL 1942 - 1944

TCL. ÓSCAR HINOJOSA HERRERA 1944 - 1946

TCL. ALEJANDRO BLANCO PEDRAZA 1946 - 1948

TCL. JORGE CAÑAS MONTALVA 1948 - 1949

TCL. HORACIO GAMBOA NÚÑEZ 1949 - 1950

TCL. ENRIQUE FALCON COKE 1950 - 1953

TCL. RAFAEL MONTI ROA 1953 - 1955

TCL. ÓSCAR HURTADO MANRÍQUEZ 1955 - 1956

TCL. CLAUDIO PRAT BALMACEDA 1956 - 1958

TCL. RAMÓN VALDÉS MARTÍNEZ 1958 - 1959

TCL. ROLANDO MELO H. 1959 - 1960

TCL. JORGE GARFIAS VILLAREAL1960 - 1961

TCL. RAÚL POBLETE VERGARA 1962 - 1964

TCL. ROLANDO GONZÁLEZ ACEVEDO 1964 - 1966

TCL. ALBERTO LARRAGUIBEL MORALES 1966 - 1968

TCL. GERMÁN TAGLE PIZARRO 1968 - 1970

CRL. VICTOR CONTADOR RIVADENEIRA 1970 - 1972

CRL. ALEJANDRO MOREL DONOSO 1972 - 1974

CRL. MANUEL RODRÍGUEZ VELIS 1974 - 1975

CRL. ROLANDO LAGOS BECERRA 1976 - 1977

CRL. PATRICIO ESCUDERO TRONCOSO 1978 - 1980

CRL. AUGUSTO DEICHLER GUZMÁN 1980 - 1983

CRL. RICARDO IZURIETA CAFFARENA 1984 - 1986

CRL. PEDRO DURCUDOY MONTANDON 1987 - 1990

CRL. LUIS CLAVEL MATZEN 1990 - 1992

CRL. ROBERTO LEÓN ARRIAGADA 1993 - 1994

CRL. CARLOS BUNSTER MEDINA 1995 - 1996

CRL. GONZALO SANTELICES CUEVAS 1997 - 1998

CRL. CARLOS ALBERTO RIVERA RIVERA 1999 - 2000









HIMNO DEL REGIMIENTO DE CABALLERÍA

BLINDADA Nº 3 “HÚSARES”







Letra y Música

Capitán Eduardo Moreno M.





Soy un Húsar aguerrido de la muerte,

que a mi patria con fervor vengo a servir

y he jurado por mi vida y por mi suerte

defenderla con mi sangre hasta morir.



Soy soldado que defiendo mi bandera,

que sin manchas como siempre debe estar.

Nuestros padres nos la dieron y por ella

sucumbieron en la tierra y en el mar.



Si en peligro se encontrara nuestra patria

y nos llama en su defensa el tricolor,

correremos a escudarlo en nuestras lanzas,

con su acero harán huir al invasor.



Y si oímos el clarín del Regimiento,

con su toque que nos llama a formación,

correremos presurosos a la fila,

los soldados del “Húsares” de Angol.









BRÍNDIS DEL REGIMIENTO DE CABALLERÍA

BLINDADA Nº 3 “HÚSARES”





Autor

Cap. Alejandro Martínez Maira (1988)





Brindo por el galope de briosos corceles,

que irrumpen airosos al toque de diana,

avanzando en el tiempo y conquistando laureles,

cabalgan al cielo en dos filas de plata.



Brindo por un pasado que es historia guerrera,

forjado a sangre y fuego en la araucanía chilena,

brindo por un presente que ostenta la gloria

y por un futuro laureado de victorias.



Brindo por los “Húsares” del bravo Carrera,

por sus sables y lanzas e invicta bandera,

por sus montados soldados, dignos paladines,

orgullo de Malleco y la ciudad de los Confines.

14 ene 2010



CUATRO CAMINOS TONADA.


Autor y compositor : Gustavo Vásquez D.
Arreglos: Grupo Maiten de Angol
.

Do Sol7
De cuatro puntos distintos,
Do
igual que la cruz de Cristo,
Sol7
pa´l centro de mi querencia,
Fa Do Sol7 Do
me llevan cuatro caminos.
Sol7
El sol sale por Huequén,
Do
con muchos ojazos negros,
Sol7
las frutas desde malleco,
Fa Do Sol7 Do
y los copihues del cerro.
Re
Son cuatro caminos lindos ,
Re7 Sol
que llegan hasta mi Angol,
Do Sol7
y los cuatro traen notas,
Fa Do Sol7 Do
para formar mi canción.
Estribillo:
Sol7
Ay Angol,
Do
las cosas que yo te he visto,
Sol7
las calles que yo te quiero,
Do
las flores que te hacen lindo,
Re
las cosas que tienes tu,
re7 Sol
y que no tiene otro pueblo,
Do Sol7
las cosas que tienes tu
Fa Do Sol7 Do
y que no tiene otro pueblo.
De los cerros de San Juan,
donde hace olitas el trigo,
bajan los indios que traen,
las tradiciones consigo.
Y bajan por el cañón,
las carretitas de leña,
que el huaso e´la cordillera,
con sus penitas rellena.
Los cerros de Nahuelbuta ,
sus lomas y sus quebradas,
te miran cuando de noche,
pareces agua estrellada.
Estribillo:
Ay Angol……


APORTE GENTILEZA DE DON JUAN VARGAS RECABARREN , FUNDADOR GRUPO MAITEN DE ANGOL.

28 dic 2009


RESEÑA DE NUESTRA PLAZA DE ARMAS.









Nuestra plaza de armas ha pasado a lo largo de su historia por a lo menos cuatro remodelaciones, desde que deliniase los planos de la ciudad don Benjamín Viel, ingeniero militar, quien fue el que le dio la ubicación a la Plaza de Armas, frente al cuartel militar que se habia ubicado en el vértice de los ríos Picoiquen y Rehue; este cuartel fue llamado vulgarmente "cuartel plaza", y se extendía desde el actual cine Rex hasta las riberas mismas del rio Vergara.

En un principio la plaza servía de corral para los animales, los viajeros, mercachifles, buhoneros, soldados, etc. amarraban sus caballos que quedaban pastando mientras se hacia alguna diligencia.

Los primeros trabajos serios se realizaron con posterioridad al 15 de julio de 1869 fecha en se crea el departamento de Angol, independizándose de Nacimiento; por esos años los alcaldes Amador Fuenzalida y Manuel Busnter hacen arreglos: instalan los primeros y rudimentarios escaños y cierran la plaza por una reja de madera labrada de color blanco, y en su centro se construyó un recipiente de piedras ladrillos y cal, cubierto de planchas de fierro que reunía el agua que hasta allí se hizo llegar desde varias vertientes del estero Pochochingue.

En 1873 se plantan arboles extranjeros y se colocaron escaños con pie de fierro pedidos a la maestranza de Limache. Además desde esta década todas las tardes pasadas las 19:00 horas y hasta las 22:00 inclusive, la banda del ejercito, los batallones Tacna, Esmeralda y Cazadores con mas de 50 músicos, tocaba retretas al mediodía, en el quiosco o tabladillo de madera por esa época; eran piezas de música clásica y neoclásica, habaneras, vals, marchas, en fin que hacían gratos los paseos de las parejas de la época. Cabe destacar que este galpón de madera, servía además para las operas que se presentaban de cuando en cuando, y para los remates de caballos y animales.

El día 15 de febrero de 1886 la plaza pasa a llamarse "Benjamín Vicuña Mackenna" en honor al historiador y ex-intendente se Santiago, que falleció por esa época. El año 1887, la prensa se quejaba de la tardanza en encender los faroles después de las 9 de la noche, por ello se colocan 12 nuevos faros para las ya acostumbradas retretas de la tarde. Además en el recinto se llevaban a cabo las populares ramadas, para las fiestas patrias y año nuevo, entre otras fechas; también servía para que los escuadrones militares ejercitasen sus desfiles, maniobras, clases de esgrima.



La ocasión propicia para remodelar la plaza, fue en 1896, año en que nuevamente por don Manuel Bunster, fue embellecida por una fuente, con una pila del marmolista y escultor italiano Luis Barchi compuesta de tres fuentes superpuestas y tres sirenas en su parte inferior, a lo cual se agregan faroles a parafina, y la construcción de un quiosco de fierro forjado con iluminación de ese tipo.

En 1905,
debemos recordar la transformación del plano de la Plaza de Armas, que se efectuó a iniciativa del ler Alcalde don Agustín Oliva, se encargó al Ingeniero Antonio Guerra Toro, el diseño definitivo, conservandose solo el Quiosco y la Pila Central. Se trata de un
 nuevo diseño paisajistico a cargo del criadero de arboles El Vergel, quien la circunda con una doble hilera de tilos: Tilo común, y Tilo Plateado, en su interior un hilera de Olmos Pendula, y varios arboles extranjeros en cada esquina: una Haya, un Magnolio, un Cipres de Lawson, un cedro del Libano, un Cipres, una Magnolia Japonesa, una Araucaria Brasileña, un Abeto Español y un Maitén. Además sus pasillos son cercados con setos. El embaldosado con mosaico de las avenidas interiores se inicio en junio de 1910, para lo cual el vecindario ayudo con erogaciones, trabajos que estuvieron a cargo del contratista Francisco Ríos.  también se inauguran los faroles a gas acetileno; en 1908 la industria molinera El Globo, obsequio dos focos eléctricos que se encendían en las noches de retretas y paseos. El 26 de agosto de 1908 se inauguran grandes focos, sistema lux a parafina con camisa incandescente, en la plaza y en cada una de las cuatro bocacalles adyacentes.

 En 1912 se inaugura un busto en bronce de José Bunster, el cual después seria trasladado hacia la actual plaza Bunster donde aun se conserva. 

El terremoto de 1939 dejo la plaza con serios daños estructurales, y se instalan baldosas nuevas por obra de don Víctor Villouta, quien fue concejal por esa época y alcalde desde 1944 a 1960. 



En 1941 se comienza la remodelación, un año después se inaugura el actual y moderno quiosco, con dos escaleras a sus costados para acceder al segundo piso donde se solían efectuar las cada vez mas escasas retretas del regimiento.La idea fue don Roberto Parant y el arquitecto penquista Alberto Toro fue quien diseño el Odeón.

La Avenida norte de la Plaza se embaldosa el año 1942. Al año siguiente se embaldosa el interior de la Plaza,como anécdota recordar que este sector estuvo aproximadamente un año sin escaños, recurriendo al aporte de vecinos en mayo de 1943 los primeros cinco escaños son donados por Victor Vollouta, Leopoldo Bell, Serafini e Hijos, Fundición Brown y la Municipalidad, respectivamente. Los escaños fueron realizados por la Fundicion Brown de Angol y el armado y maderamen por Serafini e Hijos, siendo entonces fabricados enteramente en Angol. 

 En 1944 se construye el espejo de agua,adornado con esculturas que fueron encargadas a Virginio Arias en 1892 por Don Amadeo Martínez, administrador del hospital de Angol entre 1885 y 1890, para adornar el parque de su residencia en la ciudad. Virginio Arias residía en París a esta fecha, y no se sabe si las esculturas fueron esculpidas allá o en Chile. La plaza fue remodelada y la fuente original reemplazada por un espejo de agua, la descendencia de Martínez vendió el grupo de esculturas. No se sabe el destino que tuvo la pila de Barchi.




Las cuatro esculturas de mármol blanco que representan los continentes de Asia, África, Europa, y América, y el espejo de agua en cuyas cuatros esquinas se encuentran dichas esculturas ubicadas en la plaza de Armas de Angol, Provincia de Malleco, IX Región de La Araucanía” fueron declarados Monumento Histórico en 1986.LAs esculturas han sido objeto de multiples destrozos. 
En 1967 donde sufrieron fracturas la cabeza y el brazo de “África” y la fractura del brazo de “Asia”. En enero de 1992 “África aparece sin su brazo”En junio de 1994 “Asia” aparece sin su mano, la que es entregada días después por un estudiante. En julio de 1998 cuando “Asia” aparece sin su brazo, por si fuera poco sufren constantes rayados y grafitis.



 En 1957, se inaugura el busto de Bernardo Ohiggins, frente a la parroquia.

En enero de 2006 se entrega la actual plaza denominada "Siete Fundaciones", se mejoró completamente el pavimento, se aumentó del nivel del piso protegiendo las raíces de los tilos; se arreglaron de las áreas verdes, se construyeron jardineras, se mejoró el agua potable; se remodeló el quiosco central, y se instalo en su primer piso la oficina de turismo y los servicios higiénicos públicos. Por ultimo se mejoró el sistema eléctrico, nuevos y mas altos faros, se doto de luz y chorro al espejo de agua y a las estatuas las que fueron íntegramente restauradas. Por esta época se introducen además las palomas que hermosean durante el día los paseos.


En agosto de 2018 comenzó la ultima remodelación de la Plaza Siete Fundaciones, a cargo de la Empresa Volta, con un costo de 90 millones de pesos contempló cambio del maderamen de los escaños, mejora del Odeón, servicios sanitarios, pileta central paisajismo y lo mas significativo el cambio de faroles con tecnología led que aumentó en un 50% la iluminación de la Plaza, mejoras que fueron entregadas a la comunidad en diciembre de 2018.