10 ene. 2019

BOSQUEJO URBANO DE HUEQUEN



Por estar rodeada de Fundos y Haciendas, los habitantes de Villa Huequén, son en su mayoría  campesinos, gañanes y  artesanos, zapateros, carretoneros, entre otros, quienes solian frecuentar al  dios Baco. Por lo cual se caracterizó por concentrar una gran cantidad de bodegas de expendio de licores.

Por ejemplo la  Policía de Huequén en su memoria de multas aplicadas entre agosto de 1887 y febrero de 1888, registra multa a: un zapatero y un carretero, por desorden, María Sáez por desorden en su chingana; José Méndez por ebrio, por pendencia: Ramón Orrego, Avelino Yáñez, Pedro Betancourt, Máximo Gutiérrez, Juan González, Fernando Figueroa, Pedro Vásquez, Pedro Moraga, Juan Manuel Fuentes por ebrio, Juan de Dios Becerra por pasar el puente sobre su carreta al igual que Juan Manuel Fuentes, entre otros”,
En 1893 había en Huequén 14 locales de menestras.  Sus dueños eran  Sandalio Ponce, Silvano Vivanco, Juan de Dios Moreno, Manuel Ibáñez, Soledad Sánchez,Erasmo Escala, Teodora Morales, Eliseo Fonseca,  Mauricio Venegas, Juan Domingo Ponce,  Juan Manríquez, José Dolores Jara, Delfín Peña; y eran los únicos negocios de la Villa, solamente destacaba el Billar de Valentín Osses. Además de las bodegas de expendio de alcohol que eran solo cuatro: las de Delfín Peña, Juan de D. Moreno, Manuel A. Ibáñez, y José Dolores Jara.
En 1896, informaba el diario El Colono: “Huequén, creíamos que esta simpática aldea era un centro poblado en obediencia a las inmutables leyes económicas  que ordenan la formación de pueblos activos y prósperos. Sin embargo, Huequén ahora parece estar destinado a ser un foco de borracheras,  y desordenes tanto más punibles cuanto con mayor libertad se efectúan sin haber quien ponga coto a los continuos escándalos. El sábado último los trabajadores de El Fundo Miraflores, y otros circunvecinos, recibieron más de cinco mil pesos de salarios, los mismos que están invirtiendo en parrandas en los numerosos conventículos ad hoc que hay allí establecidos y donde los jornaleros se escurren como ratones, absortos siempre en las más perjudicial jarana y los vicios consiguientes. Las consecuencias están a la vista, y hoy miércoles los peones continúan divirtiéndose y mientras tanto los trabajos están paralizados en todos los fundos circunvecinos a Huequén.”
Para 1899 ya existían 25 despachos de licores. En 1908 había 15 despachos para los 486 habitantes según censo de ese año. Para 1911 existían 20 cantinas,  una Casa de empeño del español  don Juan José Piña, que al año siguiente se transformaría en Quinta de Recreo,  una Carnicería de Juan Pereda.
Este panorama se mantuvo en la década del 20, 30 y 40, tanto así que en el año 1936, el Alcalde de la época elevó una solicitud al Ministro del Interior para que se declarase Zona Seca en la Villa.

Para mediados del siglo XX, la Villa estaba formada en un 80% de obreros agrícolas, comerciantes ambulantes de verduras, obreros, empleados,  y una densa población infantil. El censo de 1940 arrojó una población de 996 habitantes.

 Huequen careció de Servicio de Agua potable y sus habitantes se surtían del vital elemento desde un canal, lo cual genero especialmente en verano muchos problemas, como en el año 1944 donde en el mes de enero se desarrollo una epidemia. Lo cual  derivo en que comenzaran los estudios de los caudales mínimos de las fuentes de aguas cercanas, en febrero de ese año. El agua potable seria realidad a lo largo de las décadas  del 50´y 60´ya que la población no contaba con los medios económicos para realizar los arranques e instalaciones en sus hogares.
Pasada la temporada de recolección de frutas, la gran masa obrera de Huequén quedaba sin trabajo; pululaban gran cantidad de niños desnutridos y enfermizos en un cuadro de miseria y abandono que se repetía año tras año.
Algunos expendios y restoranes en que la gran mayoría eran conocidos por los sobrenombres de los dueños. Deposito de Malta de Nieves Catalán Torres, local conocido como  “vaca blanca”. Expendio de bebidas alcohólicas de Orlando Cid calle Quino con Aulen, más conocido como el “huaso cid”. Restaurant el Lotino en Avenida Dilman Bullock 099; Expendio de don Carlos Molina Sepúlveda en Avda. Dilman Bullock 794; expendio de don Rafael Becerra en Avda. Dilman Bullock s/n conocido como don Rafa; patente de alcoholes de Sergio Fulgeri en Avda. Dilman Bullock.; un clandestino de la viuda Pacheco en calle Quino desde los años 30 al 70 y atendía funcionarios públicos; restauran “La Torre” de Raúl Badilla más conocido como el “tapa culo”; restaurant La pachanga, funcionaba en Avda. Dilman Bullock 3018, funcionó entre los años 70 al 78´; expendo de Osvaldo Parra, más conocida como “la parra” en Avda. Dilman Bullock;  restaurant y expendio de Onofre Sepúlveda ubicado en Dilman Bullock del 30´al 50, más conocido como el “puente cimbra”.
Actualmente la vista urbana de Huequén ha ocultado sus cuadros de pobreza, aún mantiene sus clásicos locales de expendio de alcohol, en una Villa que día a día persevera para salir adelante.

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