6 feb 2019

EL CLUB AÉREO DE ANGOL



Nuestro querido Club Aéreo “Los Confines”, es pronto a celebrar sus 75 años de vida,   fue fundado el 30  de octubre de  1944, en la Pampa Freire en terrenos que ocupaba el Grupo de Artillería N° 3 Silva Renard. Los Croquis del Aeródromo se diseñaron el 1927, pues desde esa época se pensó en establecer una Base Aérea en esta región a manera de Puente Aéreo entre la región carbonífera de Costa y la Cordillera de Nahuelbuta, el gestor de ello fue el Teniente Coronel Elías Velozo Rivera Director de Servicios de Aviación por ese entonces.

Pasaron muchos años para que este sueño se hiciera realidad, pero en manos privadas de hombres visionarios que aportaron mucho a la ciudad de Angol,  en la década del 40´ se construyó una pista de 1.500 metros y un moderno hangar con capacidad para 10 máquinas. A mediados de 1946 se realizó un curso de aeromodelismo, a cargo del Teniente de Carabineros Fernando  Guzmán, con 20 alumnos que crearon tres modelos diferentes. 

Pero efectivamente el Club entró en funcionamiento al adquirir su primera nave, un Fairchild PT-19 en junio de 1946, piloteada por don Pablo Parant. Misma nave con la que al año siguiente se realizó el primer curso de vuelo con gran aceptación, al mando de don Cesar Topali. Para la graduación se realizó un Festival Aéreo los días 14 y 15 de junio de 1947, con asistencia de delegaciones de Santiago a Puerto Montt. Se bautizaron los dos aviones del Club, se realizó un desfile de pilotos y rama femenina. Una exposición del Club de aeromodelismo y la colocación de la primera piedra del Hangar, recinto con capacidad para 10 máquinas.  Hasta ese momento los aviones quedaban a la intemperie. Ese año se graduaron los pilotos Srta. Haydee Topali B. Roberto Parant, Hernán Topali, Armando Lama, Ernesto Márquez, Manuel Souper, Luis Heyermann, Fernando Guzmán.  
                                               PRIMER CURSO DE PILOTOS AÑO 1947

El año siguiente con aportes de vecinos se adquiere la 2da aeronave, un Aonca Chief refaccionado que sirvió para un nuevo curso, destacando don Mauricio Heyermann, y don Hernán Pooley, bautizados en aceite. El año 1949 se reciben de pilotos los Sres. Mauricio Heyermann, Sergio Pooley, Rogers Miranda Correa, Pedro Vittini, Humberto Rivera y Alberto Rengifo, bajo las instrucciones de Roberto Parant. 
                                             TERCER CURSO DE PILOTOS AÑO 1949

 El Hangar fue obra del Sr. Lazaro Topali,  quien dirigió las obras facilitando las faenas conscriptos de R. Húsares, con donaciones de Luis Cortes y Eduardo Solano, siendo inaugurado el 15 de mayo de 1949.
INAUGURACIÓN HANGAR.


Era tanta la efervescencia que en 1949 don Roberto Parant Pouchaq inauguró la primera línea de Taxis Aéreos, con bimotores Cesnass de cuatro plazas  que unían las ciudades de Cañete, Los Álamos, Angol,  Traiguen,  Victoria, Curacautín, Los Ángeles y Mulchen con Santiago. Posteriormente entre los años 1956 – 1958 LAN,  hacía escalas en Angol, Victoria y Temuco en unos bimotores Douglas DC – 3,  de 21 pasajeros. Estos vuelos decayeron debido a lo costoso del viaje y la escasez de pasajeros.
                                                LAN HACIENDO ESCALA EN ANGOL

En el terremoto de 1960 el aeródromo y la cancha de aterrizaje se utilizaron para el tráfico aéreo de emergencia, intenso y difícil, dándose incluso cabida a grandes transportes enviados, entonces por el gobierno norteamericano, a título de medios, para trasladar hacia aquí la ayuda a Chile, azotada por tan grande cataclismo. Ya entonces la organización de tierra del aeródromo de Angol, mostró notables eficiencia en esta emergencia y facilitando  el intenso tráfico habido en esa ocasión.
                                                              ACCIDENTE AÑO 1947

En los inicios, hubo la lamentar serios accidentes como el aterrizaje forzoso del Pablo  Heyermann en Maipú con O’Higgins el año 1947 del cual salió ileso. O el primer martir de la aviación angolina don Manuel Souper Onfray quien falleciera en 1952 junto a su amigo Geronimo Lablee Mitton en un vuelo Angol-Curacautin. Recordar ademas la tragedia del vuelo inaugural para piloto del profesor Jorge Paredes Crisóstomo, que le costo la vida un 19 de agosto de 1962. No todo es desgracia, hay que destacar que en Santiago  el 21 de diciembre de 1951, el angolino Jorge Lermanda es récord nacional de permanencia en el aire con 26 horas 12 minutos, en un avión Cessna 170.
                                                              ACCIDENTE AÑO 1962

Tras un largo periodo negativo, un Directorio presidido por Carlos Saldivia y entusiastas pilotos se pudo bautizar una nueva aeronave el día sábado 25 de abril de 1992, se trata de un Cessna 172 cuadriplaza, monoplano de ala alta con tren de aterrizaje triciclo con un costo de 8 millones de entonces. Padrinos del avión fueron Roberto Parant Gobernador de la apoca y primer instructor formado dentro del Club, Jorge Soto agricultor y ex sobrecargo de los históricos DC3 de pasajeros y Armando Lama socio fundador del Club, y por muchos años jefe de la Escuela de vuelo y en conjunto con Roberto Parant formaron casi un centenar de pilotos.


En 1992 contaba con 6 pilotos que hacen su práctica en un Cessna 150, Jefe de instrucción era Pedro Molina, temuquense que además tiene a cargo el Club de Temuco. Muchos son quienes has aportado al Club Aéreo: el recordado mecánico don Luis Galaz Toledo; ya en nuestros días los instructores Pedro Molina, Gutenberg Novoa falleció en 2011, como recordamos,  y Felipe de la Fuente, quienes dieron luz a nuevos pilotos en un Cessna 150 L.  El Club Aéreo de Angol es copropietario y administrador del Aeródromo Los Confines (Angol) -Avenida Gral. Bonilla Nº s/n, Angol-, en el que se ubican sus instalaciones y desarrolla principalmente sus actividades de vuelo y vida institucional. Preside el Club don Luis Ulloa Retamal, actualmente  se ha refaccionado la pista, torre, hangar; los aviones actuales son Cessna 172, Piper PA-28, Cessna 182 y un Cherokee 140 particular. 


Posee una flota de 6 aviones, de los cuales 1 corresponden a Cessna 150-C, especialmente diseñados para la instrucción y que se emplean en las clases prácticas del Curso Básico de Piloto. El ingreso a los cursos de vuelo del Club Aéreo Angol no sólo representa una instrucción de vuelo avalada por la experiencia señalada, sino que además, una vez concluido el curso, el socio formado como piloto puede utilizar la flota de aviones. Por otra parte, obtenida la categoría de alumno-piloto, se puede hacer uso de las instalaciones del Casino ubicada frente a la pista del aeródromo con una excelente vista de la cordillera de Nahuelbuta y los aviones que despegan y aterrizan. Cuenta con un casino que dispone de bar, comedor, terraza y salón. Es importante recalcar que los alumnos-pilotos del Club Aéreo Angol, además de incorporarse a una actividad apasionante como es la aviación, ingresan a una institución cuyo prestigio obtenido en sus casi  75 años de vida la convierten en líder entre las instituciones de su género en el sur del país. Es la historia de estos soñadores de los cielos.

5 feb 2019

APUNTES SOBRE EL MERCADO DE ANGOL


EL MERCADO EN 1932
Un lugar que no es parte de  circuitos turísticos, aun cuando es puerta de entrada al Parque Nahuelbuta y a nuestro Cantar de Vegas Blancas, me refiero a El Mercado de Angol.  El actual edificio fue inaugurado el 6 de marzo de 1932, a fin de regularizar las actividades que desde la última fundación se mantenían inalterables. Desde 1863 que este lugar, encapsulado entre las postrimerías del  Pochochingue, calles  Ilabaca e inicios de Lautaro,  fue destinado para “Recova y Carnes Muertas”, es decir, locales de venta de frutos del país y carnes; en esa época y décadas posteriores los vecinos se quejaban del estado del local “en donde se faenaban los animales a vista y paciencia de los vecinos” .

Después de mas de 30 años de funcionamiento y  comenzando el siglo XX  la antigua Recova se encontraba en tal estado de ruina que no soportaba ya reparaciones y solo funcionaban tres carnicerías, y algunos los abasteros. Fue  en  el año 1907 cuando se produce un aumento en las contribuciones municipales pues se proyectaba con estos nuevos recursos construir un nuevo Edificio. La Celebración del Centenario de Chile en 1910  contemplaba una serie de Obras Publicas en las principales ciudades del país. Los angolinos gestionaron una sentida necesidad desde los inicios republicanos de la ciudad: La construcción de un nuevo Edificio para Plaza de Abastos o  Mercado Municipal que solucionase  las imperiosas necesidades de ornato e higiene. Como ya es costumbre la Capital de Malleco fue nuevamente postergada en sus deseos de contar con un nuevo Edificio.
                                                            EL MERCADO EN 1950

En 1913 se confeccionaron los Planos del actual Mercado Municipal pero que encontró muchos obstáculos para su construcción tanto así que demoró cerca de 20 años en ser una realidad. Contemplaba la Sala de Mercado, además Zapaterías y con una pequeña plazuela en su frente, que actualmente se ocupa como Losa para Buses Intercomunales. Tuvo un costo de 150 mil pesos de la época y el Contratista encargado de su construcción fue don Raúl de la Barra, el mismo que construyo el Puente Vergara N° 1 de gran recuerdo y demolido recientemente el año 2013.

El flamante Edificio, como decíamos,  fue entregado a la comunidad un 6 de marzo de 1932. Sus locales se arrendaban por un plazo de 6 meses renovables. Además de Mercado con locales fijos, se reunión y concentraban allí las carretas de venta de verduras y frutas, que antes se desparramaban por la ciudad, ahora tenían horario y lugar fijo en las primeras horas matinales.

A mediados del siglo pasado se hacía sentir la inconveniencia de su diseño, alejado de los clásicos Mercados de otras ciudades, el nuestro asemeja una medialuna, y el usuario no tiene una vista central o periférica de los productos. Por esa época en la entrada poniente se ubicaban los puestos de carnicerías y en la primera curva un puesto de verduras, y otros similares que ofrecían papas, cebollas, y un almacén pequeño. En entrada oriente se ubicaba la zapatería de “Casa Bata”.

Desde su construcción este histórico edificio como una fortaleza medieval que en sus mas de 86 años, ha evolucionado, con nuevos locales, con su avecindada feria FARCO, pero siempre olvidado… una periferia… un suburbio dentro del centro, pero sin serlo. Siempre en la penumbra por años de una pescadería, unas carnicerías y fruterías; luego vendría la bohemia con algunos bares y su terminal rural que aún se mantiene. 
                                                          MERCADO AÑO 1991
Y los angolinos de todos los tiempos, pasando raudos, ignorando su infinita perspectiva, donde toda la idiosincrasia y la identidad angolina se funden con el vendedor ambulante, los huasos de Nahuelbuta, la tranquilidad provinciana de ese Angol que muchos extrañan.

1 feb 2019

RECUERDOS DE FUTBOL.



Angol a través de su existencia ha demostrado su categoría de Capital de Malleco, no solo en ámbitos políticos y culturales, sino también en el deporte. Hoy recordaremos algunos hitos que tienen que ver con el Futbol angolino y algunas visitas ilustres de antaño. El Futbol en Angol se remonta a mediados de la década de 1910, cuando algunos tímidos jóvenes  organizaban encuentros con Traiguén. Pero no fue sino hasta las celebraciones del Centenario de la Republica cuando se afirma definitivamente este deporte en Angol, se fundan el Centenario F.C. y Deportivo Malleco F.C, este último equipo es el más longevo que haya tenido jamás Angol, teniendo una duración de 54 años, disolviéndose el año 1964, dejando una estela de pergaminos y muchos futbolistas que emigraron a grandes Clubes de la época, como Eleazar Cabrera y Víctor Morales entre muchos otros.
BARRA DEP. BENEFICENCIA EN ANTIGUA TRIBUNA


Corría el año 1943 y la estrella principal del Futbol chileno era don Sergio Livingstone que por entonces vestía los colores de Universidad Católica, equipo que en el verano de aquel año tenía una serie de encuentros de preparación para el Torneo Oficial. La fama de Livingstone alcanzaba ribetes de leyenda y fue todo un suceso su llegada a Angol: Un domingo 14 de febrero de 1943 los angolinos apostados en la Estación vieron llegar el fantástico vagón dormitorio de la Escuela de Agronomía de la U. Católica, en el exterior del Tren se podían observar las figuras pintadas aludiendo a los futbolistas: un sapo,  un conejo, y otras figuras. La U. Católica se enfrentó a un seleccionado de Angol, compuesto por los equipos Centenario, Malleco y Húsares, encuentro que sirvió además para inaugurar el techo y casetas de la antigua Tribuna. El Estadio engalanado con banderas y gallardetes, lucía un gran marco de público: de Nacimiento, Puren, y pueblos cercanos. Durante el encuentro solamente un tiro desde fuera de área exigió a Sergio Livingstone quien atajó con una mano…; por nuestra parte nos faltaba un arquero y alguien tuvo la ocurrencia de poner bajo los tres palos a un joven turista alemán que nos visitaba, “el gringo debe saber”: el seleccionado angolino cayó inapelablemente 5 x 1. Posteriormente los jugadores fueron atendidos con una cena y baile en el Club de Tenis, donde destacaron las tallas y el humor increíble del sapito.

Saltamos ahora a un encuentro entre el Vice Campeón del Futbol chileno año 1949 Santiago Wanders y Deportivo Malleco. Los porteños venían de una excelente temporada, era una ilusión enfrentar a tal equipo uno de los más poderosos de la época, ante lo cual Malleco entrenado por Eleazar Cabrera hizo su mejor esfuerzo.  El partido se jugó en el Estadio un miércoles 15 de marzo de 1950, el encuentro como todos los de la época era amenizado por la Banda del Regimiento Húsares, la cual al efectuarse un gol tocaba una de sus dianas. El encuentro finalizo con la victoria de Wanders sobre Malleco por 6 x 1.

Otros encuentros legendarios fue la primera vez que nos visitó Colo-Colo el año 1953, un encuentro con D. Malleco, pero eso es otra historia…

22 ene 2019

FAMILIAS FUNDADORAS DE ANGOL


De nuestra ciudad y sus comienzos sociales como pueblo es poco o casi nada lo que se sabe e investigado, especialmente en relación a las Familias fundadoras del Angol republicano, a saber:  familias que participaron en el proceso de formación de Angol y su posterior desenvolvimiento y desarrollo, periodo que bordearía las dos primeras décadas de existencia de la ciudad hasta fines de la década de 1880 aproximadamente. Estas familias destacadas, no se remiten meramente a la de los grandes terratenientes dueños de extensas propiedades, sino también a aquellas que cooperaron desde el comercio, las profesiones liberales y los servicios de la naciente ciudad.
Por ejemplo la Familia Cruzat, el primero de ellos Domingo Cruzat llegó a Angol como Agente comisionista en 1883, en 1885 llegó el primer boticario Nicolás Cruzat Luco,  Patriarcas de aquellos recordados profesores Blanca y Tertuliano Cruzat de gran recuerdo.
La familia Brown destaca entre las fundadoras, su Patriarca fue Eduard Brown  creó la Fundición Angol en 1882, que administrarían su hijo Enrique, sus  nietos Eduardo, Cecil, Francisco, etc. Esta familia de gran influencia social, actualmente sigue destacando a través del cantante angolino Cecil Brown.
La familia Ottone también destaca entre las fundadoras, con su Patriarca don Francisco Ottone, comerciante e industrial, ocupo cargos públicos como Alcalde de Angol,  Gobernador de Malleco, regidor entre otros. También mantiene descendencia hasta nuestros días.
La familia Schwarzemberg, con su Patriarca don Gustavo fundo una casa Comercial, una panadería y adquirió una Cervecería en 1904 en la cual elaboró las primeras bebidas gaseosas de Angol. Sus comercios  serian administrados por sus descendientes hasta nuestros días.
La familia Lagniel, el primero de ellos fue Abelardo Lagniel quien tenía un pequeño comercio en el barrio de Villa Alegre, sucediéndose sus descendientes hasta nuestro días especialmente la familia Morales Lagniel.
La familia Ibar también destaca entre las fundadoras de Angol, su Patriarca don Juan de Dios Ibar ocupo destacados cargos públicos, como Secretario de la Intendencia entre otros puestos. Con descendencia hasta nuestros días.
La Familia Espinace también se cuenta entre las fundadoras de la ciudad, los hermanos Bernabé y Miguel Segundo Espinace tenían agencias de empeño, ancestro de la recordada  profesora María Inés Espinace,
La Familia Bunster, principalmente  José Bunster el rey del trigo quine dejó descendencia en toda la región, en nuestra zona su hijo Manuel Bunster Villagra, quien administrara el Molino El Globo y fuera diputado por la zona, la familia Bunster tiene descendencia hasta nuestros días.
Otra familia Fundadora fue la del Patriarca, militar y agricultor Manuel Antonio Jarpa, dueño del fundo “El Retiro”, quien después su viuda Sra. Zoila Bisquert donara para aumentar el plano regulador de Angol, posee la familia Jarpa descendencia actual con la familia Jarpa-Norambuena, entre otras.
La familia Cortes se encuentra también desde los primeros tiempos, dueños del fundo “Miraflores” y “Anilehue” su patriarca fue José Olegario Cortes, además su hermano Manuel Cortes,  con descendencia en los actuales hacendados Alfredo Cortes y José Cortes Conejeros.
Otra Familias fundadoras son Ibacache, Brucher, Leon, Rivas, Esparza, entre otras. Familias que han acompañado el devenir de la ciudad de Los Confines desde sus inicios en el lejano siglo XIX.




11 ene 2019

ORIGEN DE LOS BARRIOS



Se ha preguntado alguna vez de donde provienen las denominaciones de los distintos barrios de la ciudad, dato curioso e impreciso que no siempre se cuenta entre los angolinos.
Muchos de nuestros barrios o sectores provienen de su denominación de antiguos Fundos cercanos a Angol, como es el caso del “El Retiro” un fundo cuyo propietario era el veterano de la Guerra del Pacifico y de la Guerra Civil de 1891 Manuel Antonio Jarpa, posteriormente su esposa donó los terrenos al Municipio a fines de la década del 30´. Lo mismo ocurre con el Fundo “El Rosario” que tuvo en manos de muchos propietarios entre ellos don Germán Decher Silva, el sector se fue poblando con casa residenciales al ser subdividido el Fundo.
El Barrio Chillancito y su nombre deriva en alusión a la ciudad de Chillan al ser un sector que agrupaba  una razonable cantidad de almacenes, panaderías, farmacias y viviendas con arquitectura campesina y calle tranquilas. Su principal baluarte es la población tegualda, Iglesia San Francisco, entre otras.
El Barrio “El Cañón” debe su nombre a la existencia de un pequeño fuerte de época Colonial, de tiempos de Valdivia, y que en la última fundación de 1862 también fue guarnecido por un pequeño fortín encañonado, lugar que aún se conserva como pequeña plazoleta publica.
El sector de El Mirador, debe su nombre a su accidentada geografía, lugar en altura que sirvió primero a mapuches, luego a españoles y finalmente a chilenos como un mirador natural en resguardo de ataques de sus enemigos. 
El Barrio de Coñuñuco debe su nombre al Estero que lo cruza, y se formo en torno a él un población en terrenos donados por José Bunster en 1898, caracterizado por su Escuela, y pequeñas industrias de curtiembre y fabricas de baldosas, etc.
El Sector de Huequén tuvo su origen en el primer fuerte de la Línea del Malleco creada en 1868, el pequeño Fuerte fue agrupando a su alrededor a pequeños comerciantes y humildes chozas, pronto se convirtió en una villa dependiente de Angol con su propia Plaza y Cuartel de Policía.
Algunas poblaciones deben su nombre a ilustres personajes como por ejemplo la Población Bell en recuerdo de don Leopoldo Bell vecino que hizo muchas cosas por la ciudad. La población Matte, debe su nombre a la familia Matte al ser concebido como un barrio del magisterio.  Otros sectores deben sus nombres a las primeras pequeñas poblaciones estatales que se fundaron y que luego se transformaron en populosos sectores como es el caso del sector Alemania y el sector Javiera Carrera.
Son algunos de los orígenes de nuestros queridos barrios, esos que aun son el orgullo de los angolinos que los habitan y que juntos luchas por hacer de esta nuestra ciudad un mejor lugar para vivir.

10 ene 2019

ALGO SOBRE LOS BOMBEROS DE ANGOL


Angol primera ciudad de la Frontera desde el año 1862 tuvo en sus primeros años varios y escasos incendios de proporciones, y ante cada siniestro estaban los vecinos para ayudar al sofoque de las llamas. Cada vez que ocurría una tragedia, se formaban comisiones con ilustres vecinos para intentar crear una Compañía de Bomberos. En 1880 se quemó en calle Lautaro la casa de Honorindo, Martínez; en 1883 la casa de Beltrán Mathieu en la esquina de la actual Provincial de Educación; En 1891 fue el turno de la Fabrica de cervecería de Rodolfo Broghammer, además de  dos amagos de incendio en 1903.  En 1904 se incendio la Panadería de Eusebio Fernández; en 1906 se incendio el Club Angol, fueron ahora los comerciantes quienes presionaron por la formación de Bomberos, fundándose la Primera Compañía un 11 de marzo de 1906, su primer Director fue Pablo A. Fuentes. El  17 de junio de ese año se inauguro una Bomba a Palanca, sistema rudimentario, pero que sirvió para controlar pequeños siniestros. Su primer incendio fue el Almacén Vascongado de Gregorio Arretchea en la esquina de Aguirre Cerda con Lautaro. Esta Compañía adquirió  su primera Bomba a Vapor, gestionada ante el  Congreso por los Diputados Alfredo Irarrázaval y Miguel Urrutia, la maquina fue encargada a Inglaterra y se inauguro un 7 de diciembre de 1912, en el cincuentenario de la ciudad. Sus carros se movían por fuerza humana o animal, solo en 1929 adquieren el primer carro  móvil.
PLACIDO GALVAN Y MANUEL GALAZ AÑO 1927.

Esta Compañía tomo el nombre del primer benefactor de la ciudad José Bunster, pero fue Armando de Folliot, Conde francés llegado a Angol,  quien dio el impulso definitivo a la 1ra Compañía de Bomberos, le dotó de un Reglamento, y gestionó la adquisición de los terrenos de Tesorería en calle Aguirre Cerda para la construcción de un Cuartel cuya primera piedra se coloco en 1918.
En 1922 se incendió la Curtiembre de Elissonde Hermanos, ubicada en calle Carrera, la bomba demoró en llegar por ser tirada a mano por los bomberos, los criaderos de caballos se ubicaban en los fundos lejos de la ciudad y los siniestros eran de noche casi siempre. En 1924 se quemó la casa, bodega y el almacén de Gustavo Schwarzemberg en la Avenida O’Higgins con Maipú, esto motivó la creación de la Segunda Compañía de Bomberos se fundó un 13 de julio de 1924, su primer Director fue Enrique  Bustos Sánchez. Esta Compañía se destinó a Guardia de la Propiedad y extinción de los incendios con elementos químicos. Sus voluntarios promovieron el deporte en la ciudad, especialmente el basquetbol. Se mantuvo operativa por cinco años, disolviéndose por problemas internos.
En la década del 30’ algunos incendios de importancia fueron la Fábrica de Conservas de Manuel Cortes en la esquina de chacabuco con O’Higgins en 1931, a tercera Compañía de Bomberos se fundó un 18 de septiembre de  1939, con las especialidades de escala salvataje y rescate vehicular. Esta Compañía se caracterizó por su capacidad de gestión, por ejemplo adquieren una Camioneta Standar 1951, y  un camión militar de la segunda Guerra Mundial, bautizado como “Manutara”,  los Bomberos pagaron el flete y lo reacondicionaron con estanques. Muchos aun recuerdan a quien venía a cargo de la maquina,  un gringo llamado Peter Dowley, perteneciente al cuerpo de paz de Estados Unidos, el cual se quedo por  un par de años en Angol, revolucionando a las angolinas de la época, algunos decían que el gringo enseñaba futbol americano en el Estadio....
El Cuerpo de Bomberos de Angol se formó en base a tres Compañías, fundándose el 28 de abril de 1941, siendo su primer Súper Intendente don Manuel J. Galaz. En 1951 se incendió el Molino El Globo, en 1960 la Escuela Normal. Otros incendios recordados son Supermercado el Puma el año 2001, entre otros. La Cuarta Compañía se fundó un 30 de junio de 1967, especializada en búsqueda y rescate. Son las vivencias y recuerdos de los chicos buenos de Angol.

LOS FUSILADOS EN ANGOL


El fusilamiento es la forma de aplicación de la pena capital en que al reo se le ejecuta mediante una descarga de disparos, por un pelotón de fusileros. Si bien la pena de muerte ya no existe en nuestro país, el fusilamiento, fue un medio de matar legalmente. Una de las particularidades del fusilamiento es que las ejecuciones pueden realizarse contra un grupo de personas. Se suele cargar algunas de las armas con salvas, de este modo, se crea un efecto de difusión de la responsabilidad entre los miembros del pelotón, que pueden pensar que el suyo no fue un disparo fatal.
A través de la historia de Angol, son muchos los casos de fusilamientos que existen, casi todos, cubiertos por el mismo velo de maldad  y terror en sus crímenes, como de la compasión del pueblo, ante la consumación de la sentencia.
Los primeros casos de fusilamiento principian desde el año 1871 cuando Angol adquiere el titulo de ciudad y es Comandancia de Armas del Ejército. Un caso muy recordado se dio el 11 de marzo de 1884, a raíz del asesinato del capitán Buenaventura Yáñez, quien hacía el trayecto de Angol a Imperial con los dineros para el pago del Ejercito, acompañado por los soldados José Sandoval y Agapito Guerrero más un tercer cómplice Bruno Rosales, los tres fueron fusilados en el Cementerio de Angol, que se ubicaba en la loma del actual Museo Histórico. Los condenados fueron conducidos a pie al Cementerio y el trayecto iban alegres, conversando, fumando, riendo con los conocidos que encontraban a su paso, en el lugar del fusilamiento el Jefe ordenó presentar armas diciendo “en nombre de la nación, el que levante la voz implorando  gracia para los reos, será pasado por las armas” No bastaron los nueve tiros iniciales para doblegar a los reos, posteriormente se hizo desfilar a la tropa frente a los baleados que yertos y pálidos yacían en sus banquillos. 
Para hacernos una idea, hacia el año 1887, la estadística de la Prisión de Angol, contaba con 10 condenados a la pena de muerte, esperando su cumplimiento. En junio de 1888 se cumplía la sentencia sobre el soldado del 7mo de linea Ángel Villalobos, quien había ultimado a un hombre bajo la influencia del alcohol. Sabedoras del fin que le esperaba al soldado, las Sras. mas prominentes de la ciudad redactaron una carta a la primera dama de la época Sra. Encarnación Fernández de Balmaceda, apelando "a los justificables empeños de una madre, en las resoluciones de su hijo..." Apelaciones que no tuvieron eco en la autoridad, cumpliéndose la sentencia el sábado 23 de junio de 1888. Villalobos fue conducido hasta el Cementerio y ejecutado por un piquete de su mismo batallón, antes de ello el reo pidió hablar, deseo que le fue negado y tomado como acto de gran crueldad. La prensa reflexionaba sobre el hecho "como ejemplo ofrecido a la multitud, la pena de muerte no es mas que un espectáculo bárbaro, propio para endurecerla y de un efecto pasajero y menos eficaz que el aspecto continuo de un criminal sometido por ejemplo a la pena de la celda solitaria..."
Hasta el año 1889 los reos condenados a la pena capital, eran fusilados en la Plaza de Armas o el Cementerio. Desde ese año el Juez de Angol Alejandro Urrutia ordenó el fusilamiento dentro de la Cárcel y en presencia de los demás reos. El primero en inaugurar la nueva costumbre un 15 de julio de ese año,  fue el reo Juan de Dios Basualto, cuando la  Cárcel se ubicaba en la esquina de Prat con Chorrillos.
Un crimen horrible se registró un 18 de  septiembre de 1899, cuando Rudecindo Muñoz, asesinó y violó a una niñita de 18 meses, tras pasearla por ramadas, se la llevo a las montañas de Rucapellan, donde la ultimó;  la  sentencia fue fusilamiento en la Cárcel Publica, un 25 de mayo de 1900, pena que obedecía al deseo de la sociedad ofendida. Del terrible momento la prensa registra “cuando termino la lectura de la sentencia, pidió que se le permitiera rezar, mientras lo hacía con el sacerdote, le fue vendada la vista y se le ató al banco, los cuatro soldados apuntaron, el ayudante de policía dio la señal y sonaron cuatro disparos, el cuerpo sufrió una viva conmoción y otra descarga. Muñoz, el infeliz Muñoz, ese ser incompleto, casi loco, casi tonto, tal vez las dos cosas juntas, había pagado con su pobre vida el crimen mas horrendo que tengamos memoria. Afuera en la calle, frente al presidio, la gente del pueblo esperaba silenciosa una expresión de conmiseración había en ellos, el temor del ajusticiado que su cadáver seria ultrajado por el pueblo era infundado, tal vez antes de morir lo había perdonado ese pueblo que tiene un gran corazón, que se indigna pero que no odia.”
Son algunas de las historias de los fusilados de Angol, sentencia que se ejecutó en Angol hasta mediados de los años cincuenta del siglo pasado.






ANGOL, TIERRA DE VIDES


Desde la época de los primeros españoles llegados a fundar Angol en el lejano 24 de octubre de 1553 traían consigo viejas cepas de viejos mostos provenientes del viejo mundo. La vid tuvo excelente acogida en los feraces suelos angolinos y su benigno clima. Despoblada a tan solo un mes de su fundación, las incipientes vides crecieron salvajes a la orilla del  rio Vergara, redescubiertas casi trescientos años después junto a inmensos árboles frutales que la fundación de 1766 había cuidado de guardar a la posteridad.
La vid se multiplicó en los Fundos cercanos a la ciudad, desde el fundo “El Almendro” en Tijeral, el cual hacia 1905 ya producía “chicha baya”, hasta el Fundo “El Rosario”, donde hasta hace poco más de una década cerró sus puertas la chichería de “Armando Rodríguez. En “Los Rieles”, Fundo de propiedad de Rosamel Bravo, cuyo terreno se extendía desde la línea férrea hasta el posterior “Puente Lafón” se extendían los viñedos.  El Fundo “El Retiro” de Manuel A. Jarpa también tenía su Viña.
 Estos pequeños viñedos con sus antiguas bodegas de adobes donde se guardaban los mostos en pipas gigantes, hablan de otro Angol, una ciudad provinciana y desprendida. La chicha se fabricaba en las tantas Quintas de la Avenida Huequén hoy llamada Dilman Bullock, las quintas de “Solano” de Oñat”, etc.  Otra Viña recordada era la Quinta de Leopoldo Sabelle, Viña “Sabelle”; La Quinta “Leal” propiedad de los Bunster en calle Industria;   otra era la “Quinta de Los Escobares” junto al rio Vergara, para llegar hasta allí había que pasar junto a “La Obra” que era una antigua fábrica de adobes, mas allá la choza humilde de “Los Coligues” que vendían canastos de mimbre, para llegar al final del camino a esa loma donde se ponía el sol por las tardes y servían la chicha en jarros de vidrio junto a unas mesitas que ponían en el patio…
Todavía queda un último viñatero en Los Confines, don Hernán Ramírez quien fue el último heredero de esta antigua tradición viñatera angolina, el cual produce en su Parcela en el sector del Puente Malleco,  un Vino tinto pipeño que conserva toda la herencia de los mostos angolinos. Esa herencia que se desperdigaba después en los despachos y cantinas del pueblo, como nos recuerda un aviso del año 1909 titulado “EL DIABLO EN ANGOL” : Soy un Diablo, un Satanás, porque tengo chicha rica/hay aji del que mas pica, vino tinto y mucho mas/Hay conservas y además higos secos, descolocados, por aquí, por todos lados, / se ven pasas y orejones, buenas guindas y jamones/y huesillos afamados./Dos romanas, mostrador, de buen gusto y mejor gana/vendo chicha de manzana/con esa no hay calor./Hay también otra mejor que es la chicha de membrillo/pues tomándose un potrillo/dejo el cuerpo como seda/vino blanco y lo que queda/son pastillas de chiquillo. ALMACEN LA GLORIA de Mariano Torres.




LA TONADA DE ANGOL


Este valle fértil y prodigioso ha servido de inspiración para vates y músicos. Es el caso de la Tonada de Angol, obra de don Gustavo Vásquez Díaz, grabada después por el Conjunto Maitén de Angol, quienes le introducen los versos del poeta Diego Dublé Urrutia. Repasemos someramente la vida de estos grandes personajes.
Diego Dublé nace en Angol en 1877 y a la edad de 20 años publica su primer libro, en el cual aparece el poema la Tierra, cuya primera estrofa sirve de prologo a la Tonada de Angol: “¿Conocisteis, tal vez, las tierras viejas/donde más de un cantor templó la lira,/donde adornan las hembras sus orejas/con pendientes de plata y de chaquira?/¿Habéis subido a la región lejana/donde pintan la espiga y la manzana,/donde aroma el culén, germina el liuto/y, al tiempo del otoño, dan tributo/colgados de los trémulos coligües/los lirios de sangre, los copihues?...” Dublé vivió si infancia en Angol y esta tierra lo marcó sobremanera. Se desempeño como diplomático en más de 17 países, obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1958 y fallece en 1967 en Santiago.
Don Gustavo Vásquez nace en 1926 en el sector de Micauquen cercano a Mulchen, estudia en el Liceo de Hombres, y se gradúa de Profesor Normalista en la Escuela Abelardo Núñez de Santiago. Regrese y se desempeña en Purén y luego en Angol en las Escuelas N°1, 4, Fue Profesor de música en varios Establecimientos Educacionales de Angol, además Director de la Escuela - Hogar N° 1 y Director subrogante de la DEPROV de Malleco. Formó parte del Grupo literario “Los Quijotes”, con el cuál publica los cuentos “Velorio vertical”, en 1965 y “En el prado” en el año 1966, “Agüita blanca” en 1974, entre otros. Fue integrante del trió folklórico “Nahuel”, creador de numerosas canciones y tonadas.  Compuso canciones para la ciudad de Collipulli, "De Collipulli p'adentro", a la escuela Municipal hoy llamada Gustavo Vásquez Díaz en su memoria, "Los Sauces" y "El Purén de la Frutilla", esta ultima canción a pedido de su nuera, María Olimpia Rojas G. nacida en esa ciudad . Fue Director del Coro de Profesores. Formó el Coro de la Escuela N° 4 y en todas las Escuelas donde se desempeñó como Profesor. Dirigió la sección de Coros de las Escuelas Primarias de Angol. Director del Coro Polifónico de Angol. Casó el 17 de septiembre de 1950 con doña Delfina Pereira, con quien tuvo cinco hijos: Gustavo Adolfo, Marta Eugenia, José Pedro, Luisa Soledad, Rodrigo Alejandro. Falleció en mayo de 1984 a los 58 años.
Su tonada "Cuatro Caminos" fue declarada Canción Oficial de Angol por decreto 419 de 11 de octubre de 1977. La creación 4 Caminos de Gustavo Vásquez, es una tonada (compases de 6/8) en tonalidad mayor y que el autor la interpretaba con un estilo característico de la tonada cuyana a diferencia de la tonada tradicional chilena que tiene un pulso un poco más rápido. En cuanto a la versión del Conjunto Maitén se respetó la línea melódica, la estructura literaria y el texto en su totalidad. En esta versión participan voces mixtas y que al armonizarlas confunden a auditor que haya escuchado al autor cantando como solista. A esta tonada se le agregó una introducción en bases a punteos de 3 guitarras y 2 de acompañamiento, en la versión Grabada por el Conjunto Maitén que fue aporte para la difusión de esta hermosa creación llegando a ser un verdadero himno para los angolinos.



LOS PRIMEROS MÁRTIRES DE CARABINEROS


La Historia de Angol ha estado particularmente unida a la de Carabineros de Chile, en su origen y en sus mártires. De su origen es necesario decir que se debe en gran parte a la acción del Capitán Hernán Trizano, quien como Comandante de la Policía Rural y Urbana, desarrollo desde 1885 y hacia 1890, valerosas acciones contra los bandoleros que asolaban la ciudad y los campos vecinos. Posteriormente en 1896, las Policías Municipales pasan al Fisco, y ese mismo año Trizano dio forma a los Gendarmes de las Colonias con radio de acción desde Temuco a Chiloé, y fueron estos Gendarmes los que se unieron en 1903 al recién creado Regimiento de Carabineros. En 1908 se crea la Escuela de Carabineros. En 1924  se unifican las Policías y en  1927 se fusionan las Policías Fiscales con este Regimiento, dando vida a Carabineros de Chile.
Desde estos antiguos orígenes, Carabineros  comienza a tejer una relación de cercanía con el pueblo, especialmente en instancias de desgracia para la Institución. Ocasiones en que la muerte tocaba a un Carabinero en servicio. Celebre es la frase del General Bernales “Cuando se mata a un Carabinero se está matando el alma de Chile” Son los mártires quienes perpetuán la leyenda de dar la vida por la Patria, el Primer mártir se registro en Santiago, ciudad acostumbrada a ese tipo de hechos, no por ello el suceso causo conmoción en la capital.
En Angol se forjó la leyenda del 2° y 3er mártir,  los primeros mártires de la ciudad y de Carabineros, un 25 de noviembre de 1927 caen criminalmente asesinados los cabos 2dos, Francisco Riquelme y Ricardo Cerna. Una serie de robos venían sucediéndose sin que sus autores fuesen habidos, la Jefatura de Carabineros de Angol encargo la investigación a los cabos Riquelme y Cerna, acompañados del Carabinero Hipólito Navarrete. Ese día vestían de paisanos a fin de no ser reconocidos, sus pericias los llevaron a una casa de calle Maipú, advirtieron que había dos desconocidos en su interior y sus caballos desensillados en el patio. Entraron y apresaron a los sujetos, en el momento de traspasar el umbral de la puerta uno de ellos se volvió rápidamente y disparo en pleno corazón del cabo Riquelme, quien aun así saco su revólver y fue en persecución de su asesino, disparando dos tiros sin éxito, cayendo 50 metros mas allá. En ese  instante el segundo desconocido hizo lo mismo contra el cabo Cerna, a quien hirió en el abdomen, quien también corrió tras su asesino disparando seis tiros de pistola, sin éxito, fallecería al día siguiente. El Carabinero Navarrete siguió al asesino de Riquelme, quien corriendo en zigzag eludío todos los tiros, escapando por calle Campo de Marte, Guacolda, línea férrea y bosques siguientes. Todo el Cuartel fue tras su búsqueda, sin resultados. Semanas después serian hallados los autores, tres meses antes salían de la cárcel de Collipulli. Serian fusilados tras el proceso de los cabos.  Es la triste historia de los angolinos primeros mártires de Carabineros.

BOSQUEJO URBANO DE HUEQUEN



Por estar rodeada de Fundos y Haciendas, los habitantes de Villa Huequén, son en su mayoría  campesinos, gañanes y  artesanos, zapateros, carretoneros, entre otros, quienes solian frecuentar al  dios Baco. Por lo cual se caracterizó por concentrar una gran cantidad de bodegas de expendio de licores.

Por ejemplo la  Policía de Huequén en su memoria de multas aplicadas entre agosto de 1887 y febrero de 1888, registra multa a: un zapatero y un carretero, por desorden, María Sáez por desorden en su chingana; José Méndez por ebrio, por pendencia: Ramón Orrego, Avelino Yáñez, Pedro Betancourt, Máximo Gutiérrez, Juan González, Fernando Figueroa, Pedro Vásquez, Pedro Moraga, Juan Manuel Fuentes por ebrio, Juan de Dios Becerra por pasar el puente sobre su carreta al igual que Juan Manuel Fuentes, entre otros”,
En 1893 había en Huequén 14 locales de menestras.  Sus dueños eran  Sandalio Ponce, Silvano Vivanco, Juan de Dios Moreno, Manuel Ibáñez, Soledad Sánchez, >Juan Manríquez, José Dolores Jara, Delfín Peña; y eran los únicos negocios de la Villa, solamente destacaba el Billar de Valentín Osses. Además de las bodegas de expendio de alcohol que eran solo cuatro: las de Delfín Peña, Juan de D. Moreno, Manuel A. Ibáñez, y José Dolores Jara. >En 1896, informaba el diario El Colono: >“Huequén, creíamos que esta simpática aldea era un centro poblado en obediencia a las inmutables leyes económica >que ordenan la formación de pueblos activos y prósperos. Sin embargo, Huequén ahora parece estar destinado a ser un foco de borracheras,y desordenes tanto más punibles cuanto con mayor libertad se efectúan sin haber quien ponga coto a los continuos escándalos. El sábado último los trabajadores de El Fundo Miraflores, y otros circunvecinos, recibieron más de cinco mil pesos de salarios, los mismos que están invirtiendo en parrandas en los numerosos conventículos ad hoc que hay allí establecidos y donde los jornaleros se escurren como ratones, absortos siempre en las más perjudicial jarana y los vicios consiguientes. Las consecuencias están a la vista, y hoy miércoles los peones continúan divirtiéndose y mientras tanto los trabajos están paralizados en todos los fundos circunvecinos a Huequén.” >Para 1899 ya existían 25 despachos de licores. En 1908 había 15 despachos para los 486 habitantes según censo de ese año. Para 1911 existían 20 cantinas, a Casa de empeño del español Juan José Piña, que al año siguiente se transformaría en Quinta de Recreo,una Carnicería de Juan Pereda. >Este panorama se mantuvo en la década del 20, 30 y 40, tanto así que en el año 1936, el Alcalde de la época elevó una solicitud al Ministro del Interior para que se declarase Zona Seca en la Villa. >Para mediados del siglo XX, la Villa estaba formada en un 80% de obreros agrícolas, comerciantes ambulantes de verduras, obreros, empleados, >y una densa población infantil. El censo de 1940 arrojó una población de 996 habitantes.;Huequen careció de Servicio de Agua potable y sus habitantes se surtían del vital elemento desde un canal, lo cual genero especialmente en verano muchos problemas, como en el año 1944 donde en el mes de enero se desarrollo una epidemia. Lo cual  derivo en que comenzaran los estudios de los caudales mínimos de las fuentes de aguas cercanas, en febrero de ese año. El agua potable seria realidad a lo largo de las décadas del 50´y 60´ya que la población no contaba con los medios económicos para realizar los arranques e instalaciones en sus hogares. >Pasada la temporada de recolección de frutas, la gran masa obrera de Huequén quedaba sin trabajo; pululaban gran cantidad de niños desnutridos y enfermizos en un cuadro de miseria y abandono que se repetía año tras año. >Algunos expendios y restoranes en que la gran mayoría eran conocidos por los sobrenombres de los dueños. Deposito de Malta de Nieves Catalán Torres, local conocido como ">  “vaca blanca”. Expendio de bebidas alcohólicas de Orlando Cid calle Quino con Aulen, más conocido como el “huaso cid”. Restaurant el Lotino en Avenida Dilman Bullock 099; Expendio de don Carlos Molina Sepúlveda en Avda. Dilman Bullock 794; expendio de don Rafael Becerra en Avda. Dilman Bullock s/n conocido como don Rafa; patente de alcoholes de Sergio Fulgeri en Avda. Dilman Bullock.; un clandestino de la viuda Pacheco en calle Quino desde los años 30 al 70 y atendía funcionarios públicos; restauran “La Torre” de Raúl Badilla más conocido como el “tapa culo”; restaurant La pachanga, funcionaba en Avda. Dilman Bullock 3018, funcionó entre los años 70 al 78´; expendo de Osvaldo Parra, más conocida como “la parra” en Avda. Dilman Bullock;restaurant y expendio de Onofre Sepúlveda ubicado en Dilman Bullock del 30´al 50, más conocido como el “puente cimbra”. >Actualmente la vista urbana de Huequén ha ocultado sus cuadros de pobreza, aún mantiene sus clásicos locales de expendio de alcohol, en una Villa que día a día persevera para salir adelante.

20 dic 2018

APUNTES PARROQUIALES DE ANGOL




A mediados del siglo pasado la comunidad cristiana, particularmente  católica, congregaba a muchas personas del mundo civil en  múltiples actividades e instituciones. El terremoto de 1939 dejó con daños irreparables el antiguo Templo “La Matriz” que databa de 1872, por lo cual todos los esfuerzos tras su demolición, fue  construir un nuevo templo: “La Inmaculada Concepción”, cuyos planos fueron delineados por el arquitecto Exequiel Fontecilla Larraín y el Ingeniero a cargo de las obras fue José Mascayano,  quien puso su primera piedra en 1945. La campaña para recolección de fondos estuvo a cargo del Padre Ambrosio Villa, unidos a  los recursos del Fondo de Reconstrucción y Auxilio. Hacia 1946 se terminaron los fondos para concluir la obra gruesa de la Parroquia, solo con la ayuda del antiguo Párroco  Francisco Valenzuela, quien dono tres casas de su propiedad, mas colectas vecinas hubo de  terminarse el templo inaugurado en 1948.
Por esta época se fundó la “Acción Católica de Mujeres”, que sesionaban semanalmente en un número cercano a las 20 socias destacando entre ellas las señoras Amelia de Galaz, Isidora de Galván, Carmela de Villouta entre otras. Las socias tomaban parte activa en los actos religiosos de la Parroquia y  se hacían cargo de las colectas. Además fundaron otras Instituciones como la Conferencia San Vicente  de Paul  en 1943,  que se preocupaba por los ancianas desvalidas y  enfermas, siendo en esos años su base la visita domiciliaria  a sus protegidas; otra institución dependiente fue el  “Centro Cultural Femenino” se fundó en 1945, su impulsora fue Orfelina S. de Soto, dedicado a  la instrucción religiosa y la enseñanza de la confección de tejidos y bordados, especialmente en ocasiones como matrimonios, primeras comuniones, entronizaciones, etc.
La Asociación de Hombres Católicos, por su parte, se reunía semanalmente y tenían como deberes la adoración, el rezo, la entonación de himnos y el comento de los Evangelios. Realizaban visitas a la cárcel, el hospital y ancianos desvalidos.  Otros Centros Católicos eran: Oficinista (magisterio y comercio),  Parroquial, Santa Filomena (barrio Villa Alegre), Villa Hermosa, Estudiantes (liceos), Santa Ana (convento), Enfermeras, Huequén, etc. Todos estos Centros ejercían de similar manera con misa dominical, comunión pascual, conocimiento de la religión, acercamiento a los sacramentos, conquista de nuevos aspirantes, etc.
Mención aparte merece “La Juventud Católica” que se dedicaba principalmente al estudio de temas teológicos, su Presidente era Salvador Manoli; su rama femenina funcionaba desde 1923 y su misión principal eran “Las Cruzadas”: adoctrinar a las niñas en la Primera Comunión  en donde se buscaba preparar cristianamente a las futuras esposas y madres. Su catecismo se ejercía mayoritariamente en los Barrios: fundaron en 1945 el “Centro Cultural Coñuñuco” en donde además de catequesis, había primeros auxilios, bordados, corte y confección.
Como vemos la Iglesia Católica tenía una fuerte presencia en la vida cotidiana de los angolinos de antaño mediante “La Acción Católica” que  tenía como objetivo la implantación del reinado de Cristo en las almas, en la familia y en la sociedad.

30 nov 2018

APUNTES MASONICOS DE ANGOL.



Con gran pesar lamente personalmente mi ausencia por razones profesionales, en la apertura a la comunidad del principal Templo masónico de nuestra ciudad el pasado 29 de mayo, en lo que fue el Día Nacional del Patrimonio Histórico. Una oportunidad para conocer más sobre la labor masónica en Angol, por lo cual me di a la tarea de recopilar algunos apuntes históricos de la masonería angolina.
La Masonería siempre fue un anhelo para la ciudadanía de Angol, y  a mediados de la década de 1910, se abrieron Logias en Los Ángeles y en la ciudad de Traiguén en 1914, la Logia más antigua de la región. En las cuales habían algunos angolinos, producto del cierre de algunas de estas logias, los angolinos buscaron seguir con su formación iniciática  y se dieron a la tarea de formar un núcleo masónico, trabajo en el que son apoyados por la vecina Logia “Solidaridad N° 45” y su venerable maestro Víctor Chiappa, masón proveniente de la ciudad de Los Ángeles. Fue así como cinco militares angolinos a saber: Diego Guillen santana, Comandante del Batallón Tren N° 4, los oficiales Luis Sosa Cerna, Jorge Souper Maturana, Francisco Lopetegui Soto y el médico militar Víctor González Montecinos, los cuales solicitan su constitución como Triangulo al Gran Maestro Luis Navarrete quien por Decreto N° 26 de fecha 26 de enero de 1917 autorizan el funcionamiento del “Triangulo Patria Chilena N° 12” y su primer Presidente fue Diego Guillen. Asimismo para incrementar el incremento de las columnas en el Triangulo, los nuevos miembros son iniciados en la Logia de Traiguén.
En septiembre de 1917 toman la decisión de transformarse en Logia, solicitando el beneplácito al Gran Maestro, quien por decreto N° 18 del de 12 de noviembre de 1917 autoriza su instalación bajo el nombre distintivo de “Patria Chilena N° 55”, y su primer Presidente Diego Guillen, quien hubo de presentar su renuncia por Traslado del Batallón Tren a la ciudad de La Serena.
La naciente Institución hubo de soslayar las más variadas dificultades, principalmente las desatadas entre laicos y clericales. Por lo cual la Logia de Angol, hubo de cambiar constantemente de Residencia, inaugurando su Templo en Casa propia el 26 de mayo de 1934. A través del tiempo, muchas son las obras sociales de la Logia “Patria chilena N° 55”. Entre ellas se pueden nombrar: La Liga de estudiantes pobres; Los Scouts; Las Colonias escolares; y distintas actividades relacionadas con los Colegios. Entre ellos destaca la fundación de la Escuela Hogar fundada en 1943, con el empuje y constancia de hombres como Pedro Salas Briones, José Luis Osorio, Lázaro Topali y Dilman Bullock entre otros. La Escuela comenzó con 30 alumnos y poco después sus benefactores adquieren un nuevo Edificio para su mejor desempeño, a fines de la década del 50´la Escuela pasa a poder del Estado.
Son algunos apuntes históricos de la masonería angolina, una Institución de carácter iniciático, filantrópico, , simbólico, filosófico fundada en la fraternidad de sus miembros y que ha buscado la verdad y el perfeccionamiento del hombre a través del estudio.


ALGUNOS COLEGIOS DE ANGOL


En estos días que ya regresan los escolares a las aulas, al risueño encuentro con sus amistades, y los no tan alegres días de ajetreo estudiantil, la memoria de algunos que ya pasaron por esa etapa, se niega a olvidar. Los lejanos años de la infancia traen al recuerdo los viejos pupitres, y los cansados adobes desde donde pendían las pizarras colegiales, empolvadas con tiza, ese polvillo que reaparece ahora como una bruma que nubla los recuerdos de las primeras Escuelas de Angol.
Pasados los presurosos años de la Ocupación de la Provincia, la ciudad pudo comenzar una floreciente tradición que trajo consigo la creación de ilustres planteles educacionales y recordados maestros. El alto nivel de analfabetismo del siglo XIX y gran parte de la primera mitad del XX, hizo que la Educación primaria fuese privilegio de pocos. La primera Escuela data de 1863, y para 1870 solo había dos Escuelas para  todo el departamento. Ya en 1883 existían en Angol tres Escuelas públicas: la Escuela N° 1 de niñas, la N° 2de hombres,  y la Escuela Mixta. Por esa época los Colegios Particulares tenían escasa duración. Los horarios de aquellos escolares eran curiosos: de septiembre a diciembre era de 07:30 a 10:30 y de 12:30 a 15:30, de marzo a agosto de 08:00 a 11:00 y de 12:30 a 15:30. En 1884 se abrió la primera Escuela para adultos. Entre los profesores de aquella época debemos destacas a Juan Colipí, hijo del cacique Lorenzo Colipí, que estudio en la Escuela de Preceptores de Santiago titulándose, pero falleció al año siguiente.
La Educación Secundaria era una necesidad desde esta época, se hicieron fallidos intentos de un Liceo fiscal en 1884, en tanto ciudadanos norteamericanos fundaron el “Angol College” y también funcionó en 1887 el “Liceo francés” con programas de colegios de Francia, ambos de corta existencia. Solo a fines de 1887 de funda el “Liceo de Angol”, que comenzaría sus clases al año siguiente, a cargo del Rector Enrique Ballacey quien al fallecer en 1889, legaría su nombre al naciente Liceo, que funcionaria en el Molino El Globo, el Banco Bunster en 1890 y desde 1904 en calle Manuel Bunster, en 1945 en calle Prat frente a la Plaza y desde 1974 en su actual ubicación.
La Educación primeria en tanto seguía con notable desarrollo, en 1888 se fundó la primera Escuela mixta en el barrio de Villa Alegre. El Colegio Santa Ana comenzó a funcionar en septiembre de 1889 dirigido por Sor María del Carmen Fuenzalida. En 1893 se creó la Escuela superior de Niñas N°1 y se ubicaba en la esquina de las actuales calles Pedro A. Cerda con Tucapel.  En 1907 comenzó a funcionar la Escuela N° 7 de Huequén.  El año 1900 se creó el Liceo particular de Niñas, y desde 1903 fue Liceo Fiscal,  su primera Directora fue Cesárea Kolbach. Ese mismo año se fundó la Liga Protectora de Estudiantes Pobres”, Institución que ayudaba a los alumnos más necesitados. En 1901 abre sus puertas la “Escuela Superior de Hombres”. En 1905 abrió la Escuela nocturna para Mujeres, refundada en 1925. En 1906 los Franciscanos fundaron el Colegio”Buenaventura”. Ese mismo año abrió la “Escuela Profesional de Niñas” que formaba costureras.
Producto de la Ley de Enseñanza Primaria Obligatoria se abrió en 1911 en el barrio Villa Alegre la “Escuela Superior N° 8”. En 1915 comenzó a funcionar la Escuela Anexa a la Normal de Angol. La Escuela de Artesanos comenzó en junio de 1938, transformándose luego en el Liceo Industrial de Angol. El Liceo Comercial nació como un curso agregado a la Escuela Industrial en 1947, transformándose en Instituto en 1950. La Escuela N° 4 se creó en 1947 como un Grupo Escolar que reunió varias Escuelas antiguas y destartaladas con baja matricula, actualmente Escuela Hnos. Carrera. Todos estos planteles educacionales han sufrido transformaciones y cambios a través del tiempo, pero todos conservan la vieja herencia de las primeras Escuelas de Angol.

APUNTES DEL TRANSPORTE PUBLICO EN ANGOL.



Entre tanto automóvil que a ratos colapsa nuestra ciudad, entre tantos taxis “colectivos” que inundan las calles,  que se caracterizan por su casi siempre buena atención y los constantes roces entre clientes y choferes siempre es bueno recordar lo que fue del transporte público en Angol.
Hace 100 años las cosas no eran tan distintas, en vez de colectivos habían Carruajes, un transporte más elaborado que los burdos carretones originarios del siglo XVI, y se caracterizaba por que podía transportar cuatro pasajeros sentados de frente, conducido por una persona que era llamado “chauffers”, término francés que derivó en la palabra que conocemos en la actualidad. Existía en esa época el “Servicio de Carruajes Públicos” era el encargado de regular las tarifas y recorridos del servicio, debido a los constantes problemas entre usuarios y cocheros, ya que cobraban tarifas muy elevadas.
Hacia el año 1911 existían en Angol 15 Carruajes para las 8.000 personas de la ciudad, y las tarifas se regulaban dividiendo la ciudad en dos partes: al oriente y al poniente del Puente Rehue (actual Vergara N°1). Dentro de cada sección la tarifa era de 20 centavos y de una sección a otra 40 centavos. Un coche a la Estación con derecho a cuatro asientos  cobraba 1 peso. Si el Carruaje era arrendado por hora se pagaba 1 peso 50 centavos. El viaje al Cementerio valía 3 pesos, sin importar el número de pasajeros o el tiempo, y las multas en caso de cobros indebidos llegaban a los 20 pesos. Ese año precisamente se declaró una “Huelga de los cocheros” por diferencia en el cobro al cementerio ya que los choferes cobraban cuatro pesos.
Del antiguo sistema de Carruajes que fue mermando a fines de la década del 30´, alternando el servicio, hasta ser reemplazado por Taxis modelos Ford también aparecen  taxis buses, a principios de la década del 40´. A propósito la esquina de la Plaza de calles Lautaro con Bunster fue desde siempre el área donde se estacionaban los carruajes primero, y los taxis o autos de arriendo, después, inclusive hay quienes recuerdan la antigua caseta de vidrio donde se mantenía el teléfono de los taxis; también se estacionaban en calle Caupolicán afuera del recordado Restaurant “Quijote”. Los primeros taxis no pasaban de ser autos particulares de arriendo, en el recuerdo de varios queda el nombre del Sr. Roman. Y como no recordar a la familia Villavicencio que fue la primera en traer Taxis propiamente tal en la década del 60´.

Volviendo a las Góndolas, estas llegaron con su trajín a revolucionar la tranquilidad provinciana de Angol. La primera micro que recorrió la ciudad fue un armatoste con “motor, bocina, seis puertas y un asiento” a decir de sus usuarios. Promediando la mitad del siglo veinte existían en Angol 4 góndolas, que eran objeto de múltiples quejas ya sea por iniciar sus recorridos a media mañana, o por sus locas carreras en pos de pasajeros lo cual creaba largos intervalos sin locomoción, o por sus eternas esperas en la Plaza de Armas. Los primeros recorridos eran Santa Ana – Vergel con un promedio de cuatro pannes de gomas y otras tantas de motor antes de llegar a destino. Por ejemplo el recorrido para el 1 y 2 de noviembre de 1946 eran San Francisco-Cementerio y Estación-Huequén con cinco minutos de espera en la Plaza.
Las Góndolas angolinas, ya fuese por la admiración o sarcasmo popular hacia ese cacharro de fierros desvencijados y de bus santiaguino venido a menos, eran inevitablemente bautizadas. Así la devoción popular decantaba en recordados nombres: De las primeras cómo no recordar la micro de Don Mateo, a la que el pueblo le dio el mote de RASPA, un autobús pequeño de color azul desaliñado, debió su nombre por ir dejando una sonajera de latas y fierros viejos capaz de hacer resucitar a un difunto.

La segunda micro o góndola fue la TRICOLOR de propiedad de German Muñoz Muñoz, de tamaño más grande, pronto su dueño adquirió una segunda góndola más pequeña. Comenzó a operar desde 1946 y hacia recorridos Huequén-San Francisco en viaje directo saliendo todos los días de Huequén a las 07:30 horas llevando público y colegiales, recorriendo Avda. O’Higgins, Lautaro, Aguirre Cerda y Covadonga, parando en el Convento San Francisco; saliendo después a las 08:10 de San Francisco a la Estación por calle Vergara, doblando en Prat esperando pasajeros al centro en la Plaza para seguir hacia la Estación de Ferrocarriles a la hora de trenes regresando hacia la Plaza y convento San Francisco y volviendo a Huequén. Además realizaba un recorrido nocturno Huequén-Teatro Rex. Sus tarifas eran 60 centavos  adultos y 60 centavos niños y estudiantes. También se podían comprar tarjetas de abono por ejemplo los 100 pasajes San Francisco-Vergel valían $120; los 100 pasajes San Francisco-Escuela de Artesanos $70. En noviembre de 1946 los recorridos comienzan desde el fundo El Vergel ya que la gente iba allí a comprar frutas o verduras.
Otra góndola precursora fue la ÑATA nombre derivado de su forma y algunos se aventuran a decir que su dueño era una mujer, de ahí el nombre.

Pero si de micros se trata, legendaria fue también LA COGOTERA, de mediados de los 60’ una micro de color indefinible, asientos desmembrados, goteras y pololeos vergelianos; propiedad de la Familia Aravena, la conducía el Sr. Castillo un tipo que parecía actor mexicano, con su auxiliar el recordado Víctor Manríquez “cacaruca”. Lo de Cogotera provenía de su recorrido que comenzaba en el Cañón – Centro – Guacolda – Vergel, concretamente de su paso por Guacolda, según el dicho popular por aquellos lares y en aquella época “cogoteaban”, refiriéndose al asalto de desprevenidos parroquianos. Esta última góndola de gran recuerdo fue objeto de una cueca, compuesta en su honor por el angolino Wilson Arroyo, y aun es recuerdo de varias generaciones. Es la evocación a esos carruajes y góndolas olvidadas, pero que se mantienen vivas en la memoria angolina

Colaboración: Sr. Héctor Alarcón Carrasco.