12 abr 2022

LUGARES HISTORICOS DE ANGOL

La siete veces fundada, ciudad de Los Confines, puede presumir aun de ostentar algunos lugares históricos que como las viejas memorias, vienen a recordarle la grandeza de su pertinaz deseo de existir. Acompáñeme en un recorrido por algunos de ellos. Un imperdible es el lugar donde Francisco Gutiérrez de Altamirano, por orden de Pedro de Valdivia, funda un 24 de octubre de 1553 la nueva población de Angol, cuyo nombre tiene dos acepciones: una que se derive del cacique Encol quien dominaba el valle por esa época; o bien del sector así denominado que en mapudungun quiere decir “subir trepando”. El lugar histórico del cual hablamos se ubica al norte de la confluencia de los ríos Malleco y Huequen. Esta población duraría solo tres meses, pues la sublevación mapuche al mando de Caupolicán y Lautaro, en diciembre de 1553, hizo abandonar a sus habitantes, quedando reducido a escombros y ceniza. Ya nada queda de esos lejanos tiempos, solamente en espacio físico por el cual aún parecen rondar los fantasmas de la antigua Guerra de Arauco. Otro lugar histórico fue por muchos años el denominado “Olivo de los jesuitas”. Era un árbol portentoso, de más de tres siglos de existencia, procedente del sexto Angol, fundado como pueblo de indios. Pero vamos al comienzo, después de un parlamento efectuado en Nacimiento, se dio el paso a la fundación de pueblos de indios para evangelizar y pacificar Arauco. Fue así como un 15 de octubre de 1765 se fundaba la sexta ciudad con el nombre de San Carlos de Angol, en honor al rey Carlos III. El acto de fundación fue realizado por el maestre de Campo Salvador Cabrito, acompañado por el capitán del Real ejercito maestre Alonso Elgueta, el veedor General Juanchin del Rio, además del padre Superior de Misiones de la Compañía de Jesús, y cinco padres misioneros de dicha Compañía. Estos Jesuitas fundaron su misión cerca del nuevo pueblo de Angol, el cual sería abandonado el 31 de diciembre de 1766 sitiado por el caudillo Agustín Curiñanco. Cuenta la leyenda de que por el apuro al abandonar la Misión, los jesuitas ocultaron un tesoro, que eran cáliz, candelabros, crucifijos y demás implementos de la Capilla, sepultándolos al pie del Olivo, pensando en regresar, cosa que jamás sucedió, pues la Frontera se mantuvo cerrada por más de un siglo. El antiguo Olivo fue cortado hace unos años, pero aún hay quienes por las noches ven misteriosas luces en el lugar y algunos juran ver los espectros de los jesuitas que velan por su tesoro. También sitio histórico para visitar es el sector del Vado de Los Perales, a orillas del rio Malleco e inmediatamente al norte de los actuales puentes. Allí fue capturado el Rey de la Araucanía Orelie Antoine de Tounens, aventurero francés que había sido comisionado pro su Gobierno para anexar la Araucanía como colonia francesa, para ello penetro el territorio pro Argentina, hizo alianzas con los Caciques, todo ello mientras el Ejército chileno ya estaba en preparación para la Ocupación. Los proyectos independentistas llegaron a oídos del presidente de la República de Chile, José Joaquín Pérez, quien instruyó a las reparticiones estatales la orden de encontrar a Tounens y apresarlo. Fue traicionado y entregado a la policía chilena por uno de sus colaboradores chilenos. llamado Juan Bautista Rosales, cabo segundo del regimiento de Nacimiento, el 5 de enero de 1862 y enjuiciado por el comandante local; Manuel A. Faes, quien lo encarceló. Posteriormente Cornelio Saavedra aconsejo remitirlo a una Casa de Orates y deportarlo a Francia. Por último y no menos importante son los Fuertes que rodean la ciudad. Algunos de ellos son parte de la Línea del Malleco, como por ejemplo Cancura, Lolenco, y el mismo Huequen, igual quedan vestigios de los pequeños fortines y torres entre los fuertes de esta línea que seguían el rio Malleco, como la torre 5 de enero, cerca de la Arcadia. Otros fortines son Huequen cerca del sector de la santa Eusebia. Fortín del Cañón y de Rucapillan. Son algunos de los muchos lugares históricos de Angol.

30 sept 2021

LA CIUDAD DE LOS PUENTES. “Yo no he nacido en los oscuros boscajes de corrientes ledas/ sino en un valle con alegres ríos/ surcado de apacibles alamedas” Así describía la geografía angolina nuestro poeta Diego Dublé Urrutia en 1897, una geografía que fue el escenario elegido para refundar por última vez nuestra ciudad. Los ríos que en un primer momento sirvieron de obstáculos naturales ante posibles ataques mapuches de los tiempos de la Ocupación pronto dieron paso a una arquitectura urbana caracterizada por sus muchísimos puentes ya sea ferroviarios, carreteros y peatonales. Hasta épocas recientes se observaban a lo largo de la Avenida Dilmann Bullock, que fue una alameda con canales de regadío a sus costados, engalanada con innumerables puentes o tajeas de 3 metros de largo, que permitían el acceso a las “Casas Quinta” herencias de los primeros colonos que se instalaron en Angol en el lejano 1868. Los más románticos, donde se fraguaron o disolvieron tantas historias de amor, eran los pequeños puentes (pontones) del estero Pochochingue, algunos de hermosos diseños que lo atravesaban en las calles Ilabaca, Julio Sepúlveda, Caupolicán, Colipi, Jarpa, Covadonga, Bunster, Pedro Aguirre Cerda, Colima, Vergara, Dieciocho, Puren, hasta su nacimiento en la altura de las calles Traiguen con Valparaíso. De estos puentes destacan en el Angol antiguo algunos como "Los Mellizos", que eran dos puentes peatonales en la esquina de Colipi con Chorrillos. El mas famoso de todos era el Puente Negro que se ubicaba en calle Caupolican entre Chorrillos y Julio Sepulveda, daba singular aspecto a calle Caupolican, y siempre dio problemas ya sea por frecuentes accidentes, subidas del estero, solo el año 1949 pudo ser eliminado por concreto y asfalto ese recordado puente. Tambien existia el Puente de la Recova, donde actualmente se ubica la Feria FARCO. El puente Vergara N°1 se puede afirmar que estuvo marcado por las crecidas del rio,   construido en    1868, 1895 y 1906, por entonces se llamaba Puente Villa Alegre que conducía hacia la actual O Higgins, los angolinos de esa época afirmaban que Angol llegaba hasta el puente, el resto era Villa Alegre... Por esos años la ciudad era la capital del Viejo Oeste chileno, y el puente era utilizado para asaltar y lanzar rio abajo a los solitarios y desprevenidos transeúntes que osaban cruzarlo en medio de la noche, siendo rodeados en ambos extremos por bandidos fronterizos, de allí que se montara una garita con un vigilante que los vecinos más antiguos deben recordar. El Puente actual se construyo en 1936, y fue remodelado para peatones en 1992; demolido en 2013 dando paso a los dos modernos y actuales Puentes desde el año 2014 lideran la union del Rehue con el Picoiquen. El Vergara N°2 era un gran anhelo que tenían los habitantes de el sector norte, sueño que se concreto con las gestiones del Alcalde la época Sr. Víctor Villouta Sanhueza por allá por la década del 50´. No podemos olvidar el Puente del Rosario, antes llamado “Puente Nuevo” se construyo por primera vez en 1895, de madera por muchos años, solo en 1999 fue modernizado. Otros puentes dignos de destacar son: El Malleco, Huequen, Buenos Aires. Todos con sus propias historias, de amor, de locura y de muerte, pero lo más importante verdaderas vitrinas de nuestra geografía.

10 abr 2020

LA EPIDEMIA DE COLERA EN ANGOL.



Nuestro país y nuestra ciudad han cambiado drásticamente su devenir durante las últimas semanas. Comercios, Escuelas, Liceos y Oficinas públicas cerradas, cuarentena en los hogares, toque de queda nocturno y una ciudad casi desierta por el día, todo ello unido a un temor cada vez más certero de la muerte. Un estrés que no se veía por Angol hace exactamente 133 años, cuando la epidemia de Cólera se presentó en nuestra ciudad.

En la Historia se conocen las epidemias de cólera de 1830, 1846, 1865* *y 1883. La de 1830 por vez primera invadió Europa, en Astrakán en 1823, principiando en Bengala en 1817. Desde ella se estuvo escribiendo en los periódicos chilenos con temor de que nos invadiera, junto con la fiebre amarilla. Don Andrés Bello fue quien por primera vez, comenzó a publicar en *El Araucano *sobre escarlatina y cólera, diciendo en uno de sus artículos: "el cólera no es probable que se presente en Chile, atravesando mares inmensos, ni que aparezca en el interior antes de haber visitado los puertos. Si este azote ha de recorrer la tierra, será Chile, según el orden natural, uno de los últimos países que lo sufran. Nuestro comercio es limitado; nuestra población escasa y esparcida; y si aparece en un punto, hay aquí más facilidad para aislar el mal y atajar sus progresos que en la mayor parte de las otras naciones del globo". No obstante los cordones sanitarios, medida tan inútil como costosa y de confianza engañosa, el cólera adquirió alarmantes caracteres epidémicos: llegó a Valparaíso y el 15 de enero de 1887 estalló en Santiago.

Con el objeto preciso de asegurar la necesidad de acción y el cumplimiento de las medidas que se adoptaron para evitar la propagación del cólera, el gobierno creó el 7 de enero 1887 un comité ejecutivo para Santiago. Es curioso anotar que en un comité ejecutivo de medidas sanitarias, compuesto de nueve miembros, uno sólo fuera médico, el doctor José Joaquín Aguirre, decano de la Facultad de Medicina.

Las medidas que se tomaron ante su probable llegada las autoridades angolinas, fueron la instalación de los baños públicos auspiciados por la autoridad; ramadas junto al rio Picoiquen, a1 sur del cuartel de Policía. Un año antes se organizó la primera, Cruz Roja de Angol, juntamente con repartirse pública y gratuitamente los "papelillos del Dr. Castaño, muy populares en el país.
Al terminar 1887, el cólera se había propagado por el norte hasta Freirina y por el sur hasta Valdivia. La epidemia llegó a Angol en agosto de 1887, y no fue tan terrible como en las ciudades vecinas: Los Ángeles se convirtió en un cementerio, y en Los Sauces fallecían diez personas al día, mientras que Traiguen 30 personas diarias. La ignorancia de las personas era mucha y no se podía encontrar las causas de la enfermedad, según los principales médicos la principal sospechosa era la fruta, muchos campesinos perdieron sus cosechas especialmente de peras, duraznos y sandias. Se aconsejaba comer solo fruta cocida, pero las muertes continuaban su inexorable camino. La Iglesia también reflexionaba sobre el azote del cólera, el párroco local afirmaba que era un “flajellum irae Dei”, ya que se habían cometidos pecados públicos, fraguando inicuas leyes, pervirtiendo a la juventud con una educación anticatólica esparciendo por doquier escritos impíos e inmorales.”

El doctor de la ciudad por esa época Sr. Patiño Luna se encargaba de monitorear permanentemente a la población en cuanto a detectar cuanto antes la aparición del flagelo. El primer caso se dio en agosto de 1887, y hacia fines de ese año el cólera tenía un promedio diario de 50 casos nuevos y 148 fallecidos solo en la ciudad a mediados de mes. Para el verano de 1888 la epidemia no mermaba, y desde la prensa aconsejaban no comer frutas y tampoco ensalada de porotos verdes.

Se estableció un Lazareto para los coléricos que estaba ubicado a Orillas del Rio Vergara e inclusive se sepultaron allí muchas víctimas, y otros cadáveres eran conducidos hacia una quebrada camino a Vegas Blancas por el Rosario, donde eran literalmente arrojados a una fosa común natural e inaccesible. El Lazareto era atendido por voluntarias de la Cruz Roja, el tratamiento consistía en suministrar sulfato de cobre para aliviar los vómitos y deyecciones de los enfermos, la utilización de medicamentos como “calomel” como acción antiséptica; la enteroclisis tánica y hipodermoclisis entre otros tratamientos; también existía un sublimado corrosivo para tratar la enterocolitis, y para el lavado de manos del personal, que entre otras medidas de higiene debían rociar las habitaciones con ácido fenico; además de desinfectar sabanas y telas de los fallecidos en solución con cloro, los utensilios metálicos lavados en cloruro común, y elementos de vidrio o loza en soluciones de ácido sulfúrico. Los cadáveres eran sepultados  previo baño de cloro y envueltos en tela mojada por cloruro de cal o una solución de sulfato de cobre. Si el enfermo fallecía en su casa, todas sus pertenecías eran quemadas y la casa era limpiada con sulfato de cobre. De gran ayuda en el Lazareto fue el trabajo del doctor Carlos Herrera Portales quien venía de trabajar en el Lazareto de coléricos de Concepción.

Poco a poco se fue apagando esta epidemia de cólera, que asoló a varias provincias del territorio nacional. A raíz de lo sucedido, el gobierno creó el 19 de enero de 1889 el Consejo Superior de Higiene Pública. Aun cuando continuó únicamente como un organismo consultivo, esa ley tuvo la ventaja de permitir la creación del Instituto de Higiene, que tantos servicios prestó a la comunidad y que con el correr de los años se transformó en el Instituto Bacteriológico, hoy Instituto de Salud Pública.

29 sept 2019


GRUPOS MUSICALES DE ANGOL.

En materia musical Angol ha destacado por sus Conjuntos Folclóricos y Conjuntos Corales. Pero muchos han sido también los diversos Grupos Musicales en género contemporáneo dependiendo de la época, y estilo musical en un amplio abanico que va desde el bolero, hasta el rock, pasando por la samba, el chachachá y el sound, entre otros. Con la masificación de la Radio, y equipos de música, los jóvenes angolinos fueron conociendo, apreciando y tomando el gusto a la modalidad grupal y los primeros grupos musicales comenzaron a formarse en la década del 40´.
"THE JUNIOR"

El primer grupo musical de Angol fue “Los “SWING BOYS” el año 1941, compuesto por un grupo de jóvenes estudiantes, el género musical desarrollado era la samba y el chachachá, y actuaban en veladas sociales y artísticas en el Teatro Rex. En 1950 nace el trío de música clásica “CLAUDIO ARRAU”, formado por los profesores Luis Miller en piano, Tertuliano Cruzat en violín, y su hijo Renato Cruzat, en Cello. Ellos Realizaban presentaciones mejor dicho magníficos conciertos de extensión cultural en Escuelas, Liceos, Escuela Normal, Rotary Club, entre otros lugares, se dedicaban a la música docta, pero también música como tangos, fox-trot entre otros.
En 1947 se forma el “CONJUNTO MELODICO DE ANGOL”, grupo formado por Ramón Rivas en teclado acompañado de voces solistas de los hermanos Nelson y Walter Concha, además de otros integrantes como Gerardo Galaz, Julio Muñoz y Pepe Rivas. Este grupo se especializó en boleros, llegando a componer sus propias creaciones como los temas “Cobquecura” y “Ven”. Además de animar kermeses y cumpleaños, fueron invitados a tocar en vivo a la Radio de la Sociedad Nacional de Agricultura en la ciudad de Los Ángeles.
En 1948 nace “ACORMANGUI”, producto de la reunión de tres músicos y tres instrumentos: acordeón, mandolina y guitarra, de ahí su nombre, más un presentador que era don Rolando Riquelme Vásquez. Participaban en fiestas y sus honorarios eran divertirse con los asistentes.

La década del 60´ y 70´ tiene varios músicos sobresalientes, por ejemplo don Luis Uribe en batería fue integrante de varios conjuntos: DIMOND con Heriberto Melo; por esa misma época “CARLOS CARROZA Y SU CONJUNTO”, amenizaban fiestas populares y número fijo en las boîtes angolinas; otro grupo fueron “LOS DIABLOS ROJOS” formado por integrantes de la banda del Regimiento, en el recuerdo Hildebrando Guiñe líder del grupo que animaba quermeses, casamientos y fiestas; Otros conjuntos de esta época fueron THE JUNIOR, Magdiel Sepúlveda (guitarra), Jimmy Provoste, batería Brian Molina.  “LOS CARAVELLES” a principios de los 60´ cuyo líder era Brian Molina, eran recordados por las fiestas de la primavera, veladas bufas, en el odeón de la Plaza;



 Otro líder musical fue Daniel Riquelme formador entre otros grupos de “LOS REBELDES”, y de “LOS JETS”, con Carlos Gaete y Hugo Guiñez; se formaría después El conjunto “Los X-5” con Juan Figueroa, Daniel Riquelme, Luis Uribe, Waldo López y Gastón Rodríguez; posteriormente se forman “LOS CORTAPALOS”, con los hermanos Marcelo y Pedro Valenzuela, Daniel Riquelme y Luis Uribe. Existen muchas historias de matrimonios que se conocieron con esa música que eran Cover  grupos como los Shadows, Los Golpes, Los Ángeles Negros, Los Iracundos y muchos más. Recordados son también “Los ZENIT” de 1966, grupo de gran trayectoria destacando instrumentos como teclado, bajo, guitarra, voz, tumbadoras y bongo. Otro músico de esta época fue el bajista Carlos Paredes, quien integró el grupo “Los SANYO” en 1969, junto a Maro Godoy, Julio Chible y Eduardo Espinoza, telonearon el show que hizo Luisin Landaez en Angol. Carlos Paredes formó además el grupo “SUBLIMACION”.
En los 80´ destaca el dúo formado por Víctor Venegas y Fernando Echeverría, quienes cantaban temas de Los Pecos entre otros. En la época 80´y 90´ destaca también GALAXIA 2001.
En la década del 2000, de gran recuerdo el grupo SATYGRIALL, con  Adela Luengo en voz, Santiago Rodríguez, Rolando Veraguas, un chico de apellido Corbalán, y el autor de la mayoría de los temas, Julio Torres. A mediados de esa década se forma el Conjunto LOS TUKAS, que realizan cover de música ranchera.

16 feb 2019

DANDO LA HORA EN ANGOL

 
PRIMER CUARTEL DE BOMBEROS AÑO 1919

¿Como median el tiempo cotidiano los angolinos de antaño?

 Desde épocas inmemoriales y al igual que el Chile Colonial los angolinos regulaban la hora oficial con el tañer de las campanas de las Iglesias. En nuestro caso fueron las campanas del Templo San Francisco de Buenaventura las encargadas de recordar cada mediodía desde fines del año 1869. 

Los habitantes del sector de Villa Alegre se guiaban por la campana del Molino El Globo que a las 12 del día comenzaba sus sonidos. Como curiosidad se producían con frecuencia diferencias de varios minutos entre una y otra campana provocando el consecuente caos de horario entre los angolinos de uno u otro sector, quienes ajustaban sus relojes al tañer de estas campanas. 


Y hablando de relojes, las primeras relojerías propiamente tales se instalaron en 1897 funcionaba en callle Lautaro siendo su propietario José Contreras; otra relojería se ubicó en calle Imperial actual Bunster de propiedad de Carlos Jecquier. Al año siguiente se instaló la relojería de Plutarco Rodríguez, quien atendió por más de 20 años en el ramo. Al año siguiente abre el calle Collico actual Ilabaca, la relojería de Manuel Gutiérrez, y en calle Prat la de Pedro Gajardo quien se traslada a calle Villarrica actual A. Cerda en 1902 y adquirida por Aníbal Millan en 1911, con el nombre de “Chilena”. También ese año abre su joyería y relojería “Suiza” en calle Lautaro esquina Vergara,  don Federico Raber. En 1913 instala su relojería en calle Vergara don Ismael Bellus.Todas estas relojerías ofrecían relojes de pedestal o relojes murales. Con la aparición de los relojes pulseras comenzaron a abrir los primeros talleres y maestros relojeros. El primer taller de relojería abre en calle Prat en 1921 y su propietario era don Luis Gorigoitia. En tanto en 1940 abre su Taller el relojero Juan Valderrama, padre del recordado relojero angolino Juan Valderrama fallecido trágicamente durante el terremoto de 2010. En el año 1967 abre sus puertas Relojería Hechtle, cuyos propietarios eran don Gustavo Hechtle y su hermano Carlos Hechtle. De épocas más recientes son Relojería de Juan Valderrama hijo, y joyería y relojería Neira. Bueno además recordar que en Angol a la entrada oriente del puente existió un reloj donado por Hattori Seiko de Japón, que fue donado por esta empresa a través de Importadora "Renis" en Marzo de 1986. Hasta hace pocos años quedaba solo su mástil destartalado.



Volviendo con las campanas, por si fuese poco este descuadre, la formación de Bomberos vino a confundir mas los horarios. El Cuartel de la 1ra Cía. de Bomberos terminado en 1919 también se sumó desde ese año a estas funciones con su campana, la cual ademas de servir como aviso de incendio, se procuró tañer al mediodía sumado a los demás Cuarteles de Bomberos cuyos Jefes realizaban esta función mediante pitos, sin control de ninguna especie y según el reloj de cada Jefe de Estación o Cuartelero. 


Se intentó regular el problema tomando la hora del reloj del Telégrafo del Estado, con la cual se guiaría la campana de la primera Compañía de Bomberos, la cual se ciñó con este horario, aun cuando persistieron las diferencias de minutos entre todos los distintos sectores y lugares que daban las campanadas. La solución definitiva al problema llegaría el 30 de noviembre de 1936 fecha en la cual se inauguró la Sirena de la Bomba de la primera Compañía de Bomberos, sirena que desde ese día fue la encargada de marcar las doce meridiano en nuestra ciudad.

6 feb 2019

EL PRIMER AVIÓN QUE SURCÓ LOS CIELOS ANGOLINOS.


                                                  DAVID FUENTES SOSA EN 1914

El nacimiento de la aviación debe remontarse a los inicios del siglo XX. En efecto la industria aeronáutica tuvo un intenso  desarrollo,  luego de que los hermanos Wright lograran  elevar un aeroplano con motor, era diciembre de 1903. La loca carrera se desató
entre los norteamericanos Wright y los franceses encabezados por Louis Bleriot quien ganaría fama mundial al cruzar en 1909 el Canal de la Mancha en su Bleriot XI modelo que sería fabricado masivamente, incluso destinado a reforzar las flotas aéreas de francesas y británicas en la primera guerra mundial.

Louis Bleriot, abrió la Escuela francesa de Etampes, la cual desde 1909 ofrecía cursos a civiles y militares. La formación de vuelo se ofreció gratis a los que habían comprado un avión Bleriot: para otros inicialmente costó 2.000 francos, que se redujo a 800 francos en 1912. Un alumno dotado favorecido por el buen tiempo podría obtener su licencia en tan sólo ocho días, aunque para algunos tomó hasta seis semanas. No había avión de control dual en estos primeros días, la formación simplemente consiste en la instrucción básica sobre el uso de los controles seguido de ejercicios  en solitario, avanzando a los vuelos en línea corta y luego a los circuitos. Para obtener una licencia, un piloto tenía que hacer tres vuelos circulares de más de 5 km, aterrizando a 150 m de un punto designado. 

Chile no se mantuvo al margen del desarrollo aeronáutico y envió a la Escuela de Etampes,  varios militares encabezados por el capitán Manuel Avalos. En Francia coincidió con el joven chileno, oriundo de Talcahuano David Fuentes Sosa, quien no dudo en tomar el curso, obteniendo su brevet de piloto aviador en 22 de octubre de 1912. El siguiente paso de Fuentes fue adquirir un Bleriot  XI 2 biplaza Hauteur impulsado por un motor de pistón rotativo Gnome de 60 kw (80) caballos de fuerza). Fue con ese avión con el cual David Fuentes armado y probado en Chile, se dedicó a realizar exhibiciones en varias ciudades y realizó muchos raids. Entre ellos el primer correo aéreo entre Ancud y Puerto Montt, o ser el primer aviador que paso bajo el viaducto del Malleco.

En fin, a lo nuestro, los administradores del Hipódromo de Angol querían comenzar el  torneo del año 1914 con una gran atracción, como era traer a nuestra ciudad al reconocido aviador. Fue asi como el 5 de mayo de 1914, llega procedente de Talcahuano, y  en viaje de reconocimiento a la Estación de Ferrocarril de Angol, David Fuentes Sosa, con la misión de realizar un reconocimiento a la cancha de aterrizaje, que no era otra que la cancha del Hipódromo, ubicada al norte del actual Cementerio Municipal.


Quedaría escrito que un domingo 12 de mayo de 1914, se llevo a cabo el primer raid aéreo del Sur de Chile, el tramo Talcahuano – Angol, saliendo del puerto a las 07:00 de la mañana y llegando a Angol a las 08:10 completando el trayecto en 70 minutos, siguiendo el curso de los ríos Biobío y Vergara a una altura de 1200 metros, David Fuentes hacía su triunfal ingresó a los cielos angolinos, el hábil aviador descendía en la cancha del Hipódromo sin ninguna novedad. El programa tenia contemplado tres “volaciones”, verificándose además que Angol tuvo el privilegio de poner a las primeras mujeres chilenas en el aire. 

                                     SRTA. MARINA CONEJEROS VON BENNEWITZ

En efecto el primer vuelo David Fuentes tuvo como pasajera a Gabriela Figueroa Zapata, hermosa dama de la sociedad angolina en un vuelo de once minutos. Luego un segundo vuelo llevando como pasajera a la Srta. Eloísa Fernández en un vuelo de siete minutos. Posteriormente en un tercer vuelo llevo como pasajera a la Srta. Marina Conejeros Bennewitz  con también siete minutos en el aire. Ante la insistencia del público enfervorizado, presa de un entusiasmo sin par, el Sr, Fuentes efectuó un cuarto vuelo llevando a la Srta. Matilde Soto Bunster. El respetado aviador dejó una impresión de serenidad, valentía y precisión según varios medios locales de la época. Es la bella historia del primer avión que surcó los cielos angolinos y de sus bellas protagonistas, las primeras chilenas en volar un aeroplano.


EL CLUB AÉREO DE ANGOL



Nuestro querido Club Aéreo “Los Confines”, es pronto a celebrar sus 75 años de vida,   fue fundado el 30  de octubre de  1944, en la Pampa Freire en terrenos que ocupaba el Grupo de Artillería N° 3 Silva Renard. Los Croquis del Aeródromo se diseñaron el 1927, pues desde esa época se pensó en establecer una Base Aérea en esta región a manera de Puente Aéreo entre la región carbonífera de Costa y la Cordillera de Nahuelbuta, el gestor de ello fue el Teniente Coronel Elías Velozo Rivera Director de Servicios de Aviación por ese entonces.

Pasaron muchos años para que este sueño se hiciera realidad, pero en manos privadas de hombres visionarios que aportaron mucho a la ciudad de Angol,  en la década del 40´ se construyó una pista de 1.500 metros y un moderno hangar con capacidad para 10 máquinas. A mediados de 1946 se realizó un curso de aeromodelismo, a cargo del Teniente de Carabineros Fernando  Guzmán, con 20 alumnos que crearon tres modelos diferentes. 

Pero efectivamente el Club entró en funcionamiento al adquirir su primera nave, un Fairchild PT-19 en junio de 1946, piloteada por don Pablo Parant. Misma nave con la que al año siguiente se realizó el primer curso de vuelo con gran aceptación, al mando de don Cesar Topali. Para la graduación se realizó un Festival Aéreo los días 14 y 15 de junio de 1947, con asistencia de delegaciones de Santiago a Puerto Montt. Se bautizaron los dos aviones del Club, se realizó un desfile de pilotos y rama femenina. Una exposición del Club de aeromodelismo y la colocación de la primera piedra del Hangar, recinto con capacidad para 10 máquinas.  Hasta ese momento los aviones quedaban a la intemperie. Ese año se graduaron los pilotos Srta. Haydee Topali B. Roberto Parant, Hernán Topali, Armando Lama, Ernesto Márquez, Manuel Souper, Luis Heyermann, Fernando Guzmán.  
                                               PRIMER CURSO DE PILOTOS AÑO 1947

El año siguiente con aportes de vecinos se adquiere la 2da aeronave, un Aonca Chief refaccionado que sirvió para un nuevo curso, destacando don Mauricio Heyermann, y don Hernán Pooley, bautizados en aceite. El año 1949 se reciben de pilotos los Sres. Mauricio Heyermann, Sergio Pooley, Rogers Miranda Correa, Pedro Vittini, Humberto Rivera y Alberto Rengifo, bajo las instrucciones de Roberto Parant. 
                                             TERCER CURSO DE PILOTOS AÑO 1949

 El Hangar fue obra del Sr. Lazaro Topali,  quien dirigió las obras facilitando las faenas conscriptos de R. Húsares, con donaciones de Luis Cortes y Eduardo Solano, siendo inaugurado el 15 de mayo de 1949.
INAUGURACIÓN HANGAR.


Era tanta la efervescencia que en 1949 don Roberto Parant Pouchaq inauguró la primera línea de Taxis Aéreos, con bimotores Cesnass de cuatro plazas  que unían las ciudades de Cañete, Los Álamos, Angol,  Traiguen,  Victoria, Curacautín, Los Ángeles y Mulchen con Santiago. Posteriormente entre los años 1956 – 1958 LAN,  hacía escalas en Angol, Victoria y Temuco en unos bimotores Douglas DC – 3,  de 21 pasajeros. Estos vuelos decayeron debido a lo costoso del viaje y la escasez de pasajeros.
                                                LAN HACIENDO ESCALA EN ANGOL

En el terremoto de 1960 el aeródromo y la cancha de aterrizaje se utilizaron para el tráfico aéreo de emergencia, intenso y difícil, dándose incluso cabida a grandes transportes enviados, entonces por el gobierno norteamericano, a título de medios, para trasladar hacia aquí la ayuda a Chile, azotada por tan grande cataclismo. Ya entonces la organización de tierra del aeródromo de Angol, mostró notables eficiencia en esta emergencia y facilitando  el intenso tráfico habido en esa ocasión.
                                                              ACCIDENTE AÑO 1947

En los inicios, hubo la lamentar serios accidentes como el aterrizaje forzoso del Pablo  Heyermann en Maipú con O’Higgins el año 1947 del cual salió ileso. O el primer martir de la aviación angolina don Manuel Souper Onfray quien falleciera en 1952 junto a su amigo Geronimo Lablee Mitton en un vuelo Angol-Curacautin. Recordar ademas la tragedia del vuelo inaugural para piloto del profesor Jorge Paredes Crisóstomo, que le costo la vida un 19 de agosto de 1962. No todo es desgracia, hay que destacar que en Santiago  el 21 de diciembre de 1951, el angolino Jorge Lermanda es récord nacional de permanencia en el aire con 26 horas 12 minutos, en un avión Cessna 170.
                                                              ACCIDENTE AÑO 1962

Tras un largo periodo negativo, un Directorio presidido por Carlos Saldivia y entusiastas pilotos se pudo bautizar una nueva aeronave el día sábado 25 de abril de 1992, se trata de un Cessna 172 cuadriplaza, monoplano de ala alta con tren de aterrizaje triciclo con un costo de 8 millones de entonces. Padrinos del avión fueron Roberto Parant Gobernador de la apoca y primer instructor formado dentro del Club, Jorge Soto agricultor y ex sobrecargo de los históricos DC3 de pasajeros y Armando Lama socio fundador del Club, y por muchos años jefe de la Escuela de vuelo y en conjunto con Roberto Parant formaron casi un centenar de pilotos.


En 1992 contaba con 6 pilotos que hacen su práctica en un Cessna 150, Jefe de instrucción era Pedro Molina, temuquense que además tiene a cargo el Club de Temuco. Muchos son quienes has aportado al Club Aéreo: el recordado mecánico don Luis Galaz Toledo; ya en nuestros días los instructores Pedro Molina, Gutenberg Novoa falleció en 2011, como recordamos,  y Felipe de la Fuente, quienes dieron luz a nuevos pilotos en un Cessna 150 L.  El Club Aéreo de Angol es copropietario y administrador del Aeródromo Los Confines (Angol) -Avenida Gral. Bonilla Nº s/n, Angol-, en el que se ubican sus instalaciones y desarrolla principalmente sus actividades de vuelo y vida institucional. Preside el Club don Luis Ulloa Retamal, actualmente  se ha refaccionado la pista, torre, hangar; los aviones actuales son Cessna 172, Piper PA-28, Cessna 182 y un Cherokee 140 particular. 


Posee una flota de 6 aviones, de los cuales 1 corresponden a Cessna 150-C, especialmente diseñados para la instrucción y que se emplean en las clases prácticas del Curso Básico de Piloto. El ingreso a los cursos de vuelo del Club Aéreo Angol no sólo representa una instrucción de vuelo avalada por la experiencia señalada, sino que además, una vez concluido el curso, el socio formado como piloto puede utilizar la flota de aviones. Por otra parte, obtenida la categoría de alumno-piloto, se puede hacer uso de las instalaciones del Casino ubicada frente a la pista del aeródromo con una excelente vista de la cordillera de Nahuelbuta y los aviones que despegan y aterrizan. Cuenta con un casino que dispone de bar, comedor, terraza y salón. Es importante recalcar que los alumnos-pilotos del Club Aéreo Angol, además de incorporarse a una actividad apasionante como es la aviación, ingresan a una institución cuyo prestigio obtenido en sus casi  75 años de vida la convierten en líder entre las instituciones de su género en el sur del país. Es la historia de estos soñadores de los cielos.

5 feb 2019

APUNTES SOBRE EL MERCADO DE ANGOL


EL MERCADO EN 1932
Un lugar que no es parte de  circuitos turísticos, aun cuando es puerta de entrada al Parque Nahuelbuta y a nuestro Cantar de Vegas Blancas, me refiero a El Mercado de Angol.  El actual edificio fue inaugurado el 6 de marzo de 1932, a fin de regularizar las actividades que desde la última fundación se mantenían inalterables. Desde 1863 que este lugar, encapsulado entre las postrimerías del  Pochochingue, calles  Ilabaca e inicios de Lautaro,  fue destinado para “Recova y Carnes Muertas”, es decir, locales de venta de frutos del país y carnes; en esa época y décadas posteriores los vecinos se quejaban del estado del local “en donde se faenaban los animales a vista y paciencia de los vecinos” .

Después de mas de 30 años de funcionamiento y  comenzando el siglo XX  la antigua Recova se encontraba en tal estado de ruina que no soportaba ya reparaciones y solo funcionaban tres carnicerías, y algunos los abasteros. Fue  en  el año 1907 cuando se produce un aumento en las contribuciones municipales pues se proyectaba con estos nuevos recursos construir un nuevo Edificio. La Celebración del Centenario de Chile en 1910  contemplaba una serie de Obras Publicas en las principales ciudades del país. Los angolinos gestionaron una sentida necesidad desde los inicios republicanos de la ciudad: La construcción de un nuevo Edificio para Plaza de Abastos o  Mercado Municipal que solucionase  las imperiosas necesidades de ornato e higiene. Como ya es costumbre la Capital de Malleco fue nuevamente postergada en sus deseos de contar con un nuevo Edificio.
                                                            EL MERCADO EN 1950

En 1913 se confeccionaron los Planos del actual Mercado Municipal pero que encontró muchos obstáculos para su construcción tanto así que demoró cerca de 20 años en ser una realidad. Contemplaba la Sala de Mercado, además Zapaterías y con una pequeña plazuela en su frente, que actualmente se ocupa como Losa para Buses Intercomunales. Tuvo un costo de 150 mil pesos de la época y el Contratista encargado de su construcción fue don Raúl de la Barra, el mismo que construyo el Puente Vergara N° 1 de gran recuerdo y demolido recientemente el año 2013.

El flamante Edificio, como decíamos,  fue entregado a la comunidad un 6 de marzo de 1932. Sus locales se arrendaban por un plazo de 6 meses renovables. Además de Mercado con locales fijos, se reunión y concentraban allí las carretas de venta de verduras y frutas, que antes se desparramaban por la ciudad, ahora tenían horario y lugar fijo en las primeras horas matinales.

A mediados del siglo pasado se hacía sentir la inconveniencia de su diseño, alejado de los clásicos Mercados de otras ciudades, el nuestro asemeja una medialuna, y el usuario no tiene una vista central o periférica de los productos. Por esa época en la entrada poniente se ubicaban los puestos de carnicerías y en la primera curva un puesto de verduras, y otros similares que ofrecían papas, cebollas, y un almacén pequeño. En entrada oriente se ubicaba la zapatería de “Casa Bata”.

Desde su construcción este histórico edificio como una fortaleza medieval que en sus mas de 86 años, ha evolucionado, con nuevos locales, con su avecindada feria FARCO, pero siempre olvidado… una periferia… un suburbio dentro del centro, pero sin serlo. Siempre en la penumbra por años de una pescadería, unas carnicerías y fruterías; luego vendría la bohemia con algunos bares y su terminal rural que aún se mantiene. 
                                                          MERCADO AÑO 1991
Y los angolinos de todos los tiempos, pasando raudos, ignorando su infinita perspectiva, donde toda la idiosincrasia y la identidad angolina se funden con el vendedor ambulante, los huasos de Nahuelbuta, la tranquilidad provinciana de ese Angol que muchos extrañan.

1 feb 2019

RECUERDOS DE FUTBOL.



Angol a través de su existencia ha demostrado su categoría de Capital de Malleco, no solo en ámbitos políticos y culturales, sino también en el deporte. Hoy recordaremos algunos hitos que tienen que ver con el Futbol angolino y algunas visitas ilustres de antaño. El Futbol en Angol se remonta a mediados de la década de 1910, cuando algunos tímidos jóvenes  organizaban encuentros con Traiguén. Pero no fue sino hasta las celebraciones del Centenario de la Republica cuando se afirma definitivamente este deporte en Angol, se fundan el Centenario F.C. y Deportivo Malleco F.C, este último equipo es el más longevo que haya tenido jamás Angol, teniendo una duración de 54 años, disolviéndose el año 1964, dejando una estela de pergaminos y muchos futbolistas que emigraron a grandes Clubes de la época, como Eleazar Cabrera y Víctor Morales entre muchos otros.
BARRA DEP. BENEFICENCIA EN ANTIGUA TRIBUNA


Corría el año 1943 y la estrella principal del Futbol chileno era don Sergio Livingstone que por entonces vestía los colores de Universidad Católica, equipo que en el verano de aquel año tenía una serie de encuentros de preparación para el Torneo Oficial. La fama de Livingstone alcanzaba ribetes de leyenda y fue todo un suceso su llegada a Angol: Un domingo 14 de febrero de 1943 los angolinos apostados en la Estación vieron llegar el fantástico vagón dormitorio de la Escuela de Agronomía de la U. Católica, en el exterior del Tren se podían observar las figuras pintadas aludiendo a los futbolistas: un sapo,  un conejo, y otras figuras. La U. Católica se enfrentó a un seleccionado de Angol, compuesto por los equipos Centenario, Malleco y Húsares, encuentro que sirvió además para inaugurar el techo y casetas de la antigua Tribuna. El Estadio engalanado con banderas y gallardetes, lucía un gran marco de público: de Nacimiento, Puren, y pueblos cercanos. Durante el encuentro solamente un tiro desde fuera de área exigió a Sergio Livingstone quien atajó con una mano…; por nuestra parte nos faltaba un arquero y alguien tuvo la ocurrencia de poner bajo los tres palos a un joven turista alemán que nos visitaba, “el gringo debe saber”: el seleccionado angolino cayó inapelablemente 5 x 1. Posteriormente los jugadores fueron atendidos con una cena y baile en el Club de Tenis, donde destacaron las tallas y el humor increíble del sapito.

Saltamos ahora a un encuentro entre el Vice Campeón del Futbol chileno año 1949 Santiago Wanders y Deportivo Malleco. Los porteños venían de una excelente temporada, era una ilusión enfrentar a tal equipo uno de los más poderosos de la época, ante lo cual Malleco entrenado por Eleazar Cabrera hizo su mejor esfuerzo.  El partido se jugó en el Estadio un miércoles 15 de marzo de 1950, el encuentro como todos los de la época era amenizado por la Banda del Regimiento Húsares, la cual al efectuarse un gol tocaba una de sus dianas. El encuentro finalizo con la victoria de Wanders sobre Malleco por 6 x 1.

Otros encuentros legendarios fue la primera vez que nos visitó Colo-Colo el año 1953, un encuentro con D. Malleco, pero eso es otra historia…

22 ene 2019

FAMILIAS FUNDADORAS DE ANGOL


De nuestra ciudad y sus comienzos sociales como pueblo es poco o casi nada lo que se sabe e investigado, especialmente en relación a las Familias fundadoras del Angol republicano, a saber:  familias que participaron en el proceso de formación de Angol y su posterior desenvolvimiento y desarrollo, periodo que bordearía las dos primeras décadas de existencia de la ciudad hasta fines de la década de 1880 aproximadamente. Estas familias destacadas, no se remiten meramente a la de los grandes terratenientes dueños de extensas propiedades, sino también a aquellas que cooperaron desde el comercio, las profesiones liberales y los servicios de la naciente ciudad.
Por ejemplo la Familia Cruzat, el primero de ellos Domingo Cruzat llegó a Angol como Agente comisionista en 1883, en 1885 llegó el primer boticario Nicolás Cruzat Luco,  Patriarcas de aquellos recordados profesores Blanca y Tertuliano Cruzat de gran recuerdo.
La familia Brown destaca entre las fundadoras, su Patriarca fue Eduard Brown  creó la Fundición Angol en 1882, que administrarían su hijo Enrique, sus  nietos Eduardo, Cecil, Francisco, etc. Esta familia de gran influencia social, actualmente sigue destacando a través del cantante angolino Cecil Brown.
La familia Ottone también destaca entre las fundadoras, con su Patriarca don Francisco Ottone, comerciante e industrial, ocupo cargos públicos como Alcalde de Angol,  Gobernador de Malleco, regidor entre otros. También mantiene descendencia hasta nuestros días.
La familia Schwarzemberg, con su Patriarca don Gustavo fundo una casa Comercial, una panadería y adquirió una Cervecería en 1904 en la cual elaboró las primeras bebidas gaseosas de Angol. Sus comercios  serian administrados por sus descendientes hasta nuestros días.
La familia Lagniel, el primero de ellos fue Abelardo Lagniel quien tenía un pequeño comercio en el barrio de Villa Alegre, sucediéndose sus descendientes hasta nuestro días especialmente la familia Morales Lagniel.
La familia Ibar también destaca entre las fundadoras de Angol, su Patriarca don Juan de Dios Ibar ocupo destacados cargos públicos, como Secretario de la Intendencia entre otros puestos. Con descendencia hasta nuestros días.
La Familia Espinace también se cuenta entre las fundadoras de la ciudad, los hermanos Bernabé y Miguel Segundo Espinace tenían agencias de empeño, ancestro de la recordada  profesora María Inés Espinace,
La Familia Bunster, principalmente  José Bunster el rey del trigo quine dejó descendencia en toda la región, en nuestra zona su hijo Manuel Bunster Villagra, quien administrara el Molino El Globo y fuera diputado por la zona, la familia Bunster tiene descendencia hasta nuestros días.
Otra familia Fundadora fue la del Patriarca, militar y agricultor Manuel Antonio Jarpa, dueño del fundo “El Retiro”, quien después su viuda Sra. Zoila Bisquert donara para aumentar el plano regulador de Angol, posee la familia Jarpa descendencia actual con la familia Jarpa-Norambuena, entre otras.
La familia Cortes se encuentra también desde los primeros tiempos, dueños del fundo “Miraflores” y “Anilehue” su patriarca fue José Olegario Cortes, además su hermano Manuel Cortes,  con descendencia en los actuales hacendados Alfredo Cortes y José Cortes Conejeros.
Otra Familias fundadoras son Ibacache, Brucher, Leon, Rivas, Esparza, entre otras. Familias que han acompañado el devenir de la ciudad de Los Confines desde sus inicios en el lejano siglo XIX.




11 ene 2019

ORIGEN DE LOS BARRIOS



Se ha preguntado alguna vez de donde provienen las denominaciones de los distintos barrios de la ciudad, dato curioso e impreciso que no siempre se cuenta entre los angolinos.
Muchos de nuestros barrios o sectores provienen de su denominación de antiguos Fundos cercanos a Angol, como es el caso del “El Retiro” un fundo cuyo propietario era el veterano de la Guerra del Pacifico y de la Guerra Civil de 1891 Manuel Antonio Jarpa, posteriormente su esposa donó los terrenos al Municipio a fines de la década del 30´. Lo mismo ocurre con el Fundo “El Rosario” que tuvo en manos de muchos propietarios entre ellos don Germán Decher Silva, el sector se fue poblando con casa residenciales al ser subdividido el Fundo.
El Barrio Chillancito y su nombre deriva en alusión a la ciudad de Chillan al ser un sector que agrupaba  una razonable cantidad de almacenes, panaderías, farmacias y viviendas con arquitectura campesina y calle tranquilas. Su principal baluarte es la población tegualda, Iglesia San Francisco, entre otras.
El Barrio “El Cañón” debe su nombre a la existencia de un pequeño fuerte de época Colonial, de tiempos de Valdivia, y que en la última fundación de 1862 también fue guarnecido por un pequeño fortín encañonado, lugar que aún se conserva como pequeña plazoleta publica.
El sector de El Mirador, debe su nombre a su accidentada geografía, lugar en altura que sirvió primero a mapuches, luego a españoles y finalmente a chilenos como un mirador natural en resguardo de ataques de sus enemigos. 
El Barrio de Coñuñuco debe su nombre al Estero que lo cruza, y se formo en torno a él un población en terrenos donados por José Bunster en 1898, caracterizado por su Escuela, y pequeñas industrias de curtiembre y fabricas de baldosas, etc.
El Sector de Huequén tuvo su origen en el primer fuerte de la Línea del Malleco creada en 1868, el pequeño Fuerte fue agrupando a su alrededor a pequeños comerciantes y humildes chozas, pronto se convirtió en una villa dependiente de Angol con su propia Plaza y Cuartel de Policía.
Algunas poblaciones deben su nombre a ilustres personajes como por ejemplo la Población Bell en recuerdo de don Leopoldo Bell vecino que hizo muchas cosas por la ciudad. La población Matte, debe su nombre a la familia Matte al ser concebido como un barrio del magisterio.  Otros sectores deben sus nombres a las primeras pequeñas poblaciones estatales que se fundaron y que luego se transformaron en populosos sectores como es el caso del sector Alemania y el sector Javiera Carrera.
Son algunos de los orígenes de nuestros queridos barrios, esos que aun son el orgullo de los angolinos que los habitan y que juntos luchas por hacer de esta nuestra ciudad un mejor lugar para vivir.

10 ene 2019

ALGO SOBRE LOS BOMBEROS DE ANGOL


Angol primera ciudad de la Frontera desde el año 1862 tuvo en sus primeros años varios y escasos incendios de proporciones, y ante cada siniestro estaban los vecinos para ayudar al sofoque de las llamas. Cada vez que ocurría una tragedia, se formaban comisiones con ilustres vecinos para intentar crear una Compañía de Bomberos. En 1880 se quemó en calle Lautaro la casa de Honorindo, Martínez; en 1883 la casa de Beltrán Mathieu en la esquina de la actual Provincial de Educación; En 1891 fue el turno de la Fabrica de cervecería de Rodolfo Broghammer, además de  dos amagos de incendio en 1903.  En 1904 se incendio la Panadería de Eusebio Fernández; en 1906 se incendio el Club Angol, fueron ahora los comerciantes quienes presionaron por la formación de Bomberos, fundándose la Primera Compañía un 11 de marzo de 1906, su primer Director fue Pablo A. Fuentes. El  17 de junio de ese año se inauguro una Bomba a Palanca, sistema rudimentario, pero que sirvió para controlar pequeños siniestros. Su primer incendio fue el Almacén Vascongado de Gregorio Arretchea en la esquina de Aguirre Cerda con Lautaro. Esta Compañía adquirió  su primera Bomba a Vapor, gestionada ante el  Congreso por los Diputados Alfredo Irarrázaval y Miguel Urrutia, la maquina fue encargada a Inglaterra y se inauguro un 7 de diciembre de 1912, en el cincuentenario de la ciudad. Sus carros se movían por fuerza humana o animal, solo en 1929 adquieren el primer carro  móvil.
PLACIDO GALVAN Y MANUEL GALAZ AÑO 1927.

Esta Compañía tomo el nombre del primer benefactor de la ciudad José Bunster, pero fue Armando de Folliot, Conde francés llegado a Angol,  quien dio el impulso definitivo a la 1ra Compañía de Bomberos, le dotó de un Reglamento, y gestionó la adquisición de los terrenos de Tesorería en calle Aguirre Cerda para la construcción de un Cuartel cuya primera piedra se coloco en 1918.
En 1922 se incendió la Curtiembre de Elissonde Hermanos, ubicada en calle Carrera, la bomba demoró en llegar por ser tirada a mano por los bomberos, los criaderos de caballos se ubicaban en los fundos lejos de la ciudad y los siniestros eran de noche casi siempre. En 1924 se quemó la casa, bodega y el almacén de Gustavo Schwarzemberg en la Avenida O’Higgins con Maipú, esto motivó la creación de la Segunda Compañía de Bomberos se fundó un 13 de julio de 1924, su primer Director fue Enrique  Bustos Sánchez. Esta Compañía se destinó a Guardia de la Propiedad y extinción de los incendios con elementos químicos. Sus voluntarios promovieron el deporte en la ciudad, especialmente el basquetbol. Se mantuvo operativa por cinco años, disolviéndose por problemas internos.
En la década del 30’ algunos incendios de importancia fueron la Fábrica de Conservas de Manuel Cortes en la esquina de chacabuco con O’Higgins en 1931, a tercera Compañía de Bomberos se fundó un 18 de septiembre de  1939, con las especialidades de escala salvataje y rescate vehicular. Esta Compañía se caracterizó por su capacidad de gestión, por ejemplo adquieren una Camioneta Standar 1951, y  un camión militar de la segunda Guerra Mundial, bautizado como “Manutara”,  los Bomberos pagaron el flete y lo reacondicionaron con estanques. Muchos aun recuerdan a quien venía a cargo de la maquina,  un gringo llamado Peter Dowley, perteneciente al cuerpo de paz de Estados Unidos, el cual se quedo por  un par de años en Angol, revolucionando a las angolinas de la época, algunos decían que el gringo enseñaba futbol americano en el Estadio....
El Cuerpo de Bomberos de Angol se formó en base a tres Compañías, fundándose el 28 de abril de 1941, siendo su primer Súper Intendente don Manuel J. Galaz. En 1951 se incendió el Molino El Globo, en 1960 la Escuela Normal. Otros incendios recordados son Supermercado el Puma el año 2001, entre otros. La Cuarta Compañía se fundó un 30 de junio de 1967, especializada en búsqueda y rescate. Son las vivencias y recuerdos de los chicos buenos de Angol.

LOS FUSILADOS EN ANGOL


El fusilamiento es la forma de aplicación de la pena capital en que al reo se le ejecuta mediante una descarga de disparos, por un pelotón de fusileros. Si bien la pena de muerte ya no existe en nuestro país, el fusilamiento, fue un medio de matar legalmente. Una de las particularidades del fusilamiento es que las ejecuciones pueden realizarse contra un grupo de personas. Se suele cargar algunas de las armas con salvas, de este modo, se crea un efecto de difusión de la responsabilidad entre los miembros del pelotón, que pueden pensar que el suyo no fue un disparo fatal.
A través de la historia de Angol, son muchos los casos de fusilamientos que existen, casi todos, cubiertos por el mismo velo de maldad  y terror en sus crímenes, como de la compasión del pueblo, ante la consumación de la sentencia.
Los primeros casos de fusilamiento principian desde el año 1871 cuando Angol adquiere el titulo de ciudad y es Comandancia de Armas del Ejército. Un caso muy recordado se dio el 11 de marzo de 1884, a raíz del asesinato del capitán Buenaventura Yáñez, quien hacía el trayecto de Angol a Imperial con los dineros para el pago del Ejercito, acompañado por los soldados José Sandoval y Agapito Guerrero más un tercer cómplice Bruno Rosales, los tres fueron fusilados en el Cementerio de Angol, que se ubicaba en la loma del actual Museo Histórico. Los condenados fueron conducidos a pie al Cementerio y el trayecto iban alegres, conversando, fumando, riendo con los conocidos que encontraban a su paso, en el lugar del fusilamiento el Jefe ordenó presentar armas diciendo “en nombre de la nación, el que levante la voz implorando  gracia para los reos, será pasado por las armas” No bastaron los nueve tiros iniciales para doblegar a los reos, posteriormente se hizo desfilar a la tropa frente a los baleados que yertos y pálidos yacían en sus banquillos. 
Para hacernos una idea, hacia el año 1887, la estadística de la Prisión de Angol, contaba con 10 condenados a la pena de muerte, esperando su cumplimiento. En junio de 1888 se cumplía la sentencia sobre el soldado del 7mo de linea Ángel Villalobos, quien había ultimado a un hombre bajo la influencia del alcohol. Sabedoras del fin que le esperaba al soldado, las Sras. mas prominentes de la ciudad redactaron una carta a la primera dama de la época Sra. Encarnación Fernández de Balmaceda, apelando "a los justificables empeños de una madre, en las resoluciones de su hijo..." Apelaciones que no tuvieron eco en la autoridad, cumpliéndose la sentencia el sábado 23 de junio de 1888. Villalobos fue conducido hasta el Cementerio y ejecutado por un piquete de su mismo batallón, antes de ello el reo pidió hablar, deseo que le fue negado y tomado como acto de gran crueldad. La prensa reflexionaba sobre el hecho "como ejemplo ofrecido a la multitud, la pena de muerte no es mas que un espectáculo bárbaro, propio para endurecerla y de un efecto pasajero y menos eficaz que el aspecto continuo de un criminal sometido por ejemplo a la pena de la celda solitaria..."
Hasta el año 1889 los reos condenados a la pena capital, eran fusilados en la Plaza de Armas o el Cementerio. Desde ese año el Juez de Angol Alejandro Urrutia ordenó el fusilamiento dentro de la Cárcel y en presencia de los demás reos. El primero en inaugurar la nueva costumbre un 15 de julio de ese año,  fue el reo Juan de Dios Basualto, cuando la  Cárcel se ubicaba en la esquina de Prat con Chorrillos.
Un crimen horrible se registró un 18 de  septiembre de 1899, cuando Rudecindo Muñoz, asesinó y violó a una niñita de 18 meses, tras pasearla por ramadas, se la llevo a las montañas de Rucapellan, donde la ultimó;  la  sentencia fue fusilamiento en la Cárcel Publica, un 25 de mayo de 1900, pena que obedecía al deseo de la sociedad ofendida. Del terrible momento la prensa registra “cuando termino la lectura de la sentencia, pidió que se le permitiera rezar, mientras lo hacía con el sacerdote, le fue vendada la vista y se le ató al banco, los cuatro soldados apuntaron, el ayudante de policía dio la señal y sonaron cuatro disparos, el cuerpo sufrió una viva conmoción y otra descarga. Muñoz, el infeliz Muñoz, ese ser incompleto, casi loco, casi tonto, tal vez las dos cosas juntas, había pagado con su pobre vida el crimen mas horrendo que tengamos memoria. Afuera en la calle, frente al presidio, la gente del pueblo esperaba silenciosa una expresión de conmiseración había en ellos, el temor del ajusticiado que su cadáver seria ultrajado por el pueblo era infundado, tal vez antes de morir lo había perdonado ese pueblo que tiene un gran corazón, que se indigna pero que no odia.”
Son algunas de las historias de los fusilados de Angol, sentencia que se ejecutó en Angol hasta mediados de los años cincuenta del siglo pasado.